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miércoles, 11 de junio de 2014

Boudou/Ciccone...


2014

BOUDOU

CICCONE 

UN MUY 

PESADO 

TELÓN 

Por :
Ernesto Bobek Caceres.
Abogado (Justa Causa


Es tanta la pedantería, la demostración de sensación de impunidad, el patoterismo periodístico en papel, televisivo, radial y callejero que para quienes por conveniencia ponderaban el modelo y el relato resulta increíble que la “década ganada” se transforme en una enorme burbuja de cristal con serio riesgo de ser destrozada por el pesado telón del teatro de la realidad que cae lenta pero inexorablemente.

Muchos oficialistas aún se estarán preguntando cómo se pudo llegar tan lejos con una investigación judicial; cómo todo el poder político disponible no pudo frenar la embestida contra un ícono de la presidente, cuando sí se logró en otros temas hasta más escabrosos.

Es de lamentar que en nuestro país no existan registros detectables de corrección de errores políticos tras estrepitosos fracasos. Esos fracasos siempre lesionaron el bolsillo de los contribuyentes, pero jamás fueron pagados por los políticos más allá de verse obligados a saltear alguna elección.

A entender de muchos, los políticos tienen derecho a equivocarse y a desafiar no solo las leyes del mercado sino toda lógica de las políticas económicas más diversas. Hoy por hoy la excusa oficial es echarle la culpa a las políticas neoliberales. Cualquier política económica manipulada por inescrupulosos terminará en consecuencias nefastas para la sociedad. Pero ese es un secreto a gritos que no se le puede recordar a quien diga estar gobernando.

Y así nacen la falta de diálogo y consensos; así nace la descalificación de todos los que no piensan igual al que gobierna mal y a espaldas de quienes representa. Todo vale para ganar poder. Ese poder que brinda mayorías para ganar una elección y para asegurarse oportunas mayorías parlamentarias.

En muchos países del mundo hubo momentos en que algún partido tuvo mayoría absoluta en el poder legislativo. Pero nunca como en el nuestro se aprovechó esa mayoría para legislar contra derecho, contra la letra de la propia carta fundamental. Un claro ejemplo se patentiza con el Consejo de la Magistratura federal, desde donde, reforma mediante, el ejecutivo pretende disciplinar al Poder Judicial, dando por tierra con elementales preceptos democráticos de división de poderes.



Con el caso Ciccone sonaron todas las alarmas. Lo que resulta curioso al oficialismo es que nadie las pueda apagar. Y la trama se pone muy espesa ya que el gobierno se jugó dándole incondicional apoyo al vicepresidente en vez de soltarle la mano. Nadie en sus cabales puede pensar que si es responsable de las imputaciones que se le efectúan en la

causa, pueda haber cometido los hechos en soledad o con la sola posible asistencia de su socio y amigo Núñez Carmona y de Alejandro Vanderbroele, a quien afirma no conocer pese a las fotos y prueba documental que acreditarían lo contrario.



No alcanzó de momento el apoyo explícito de la presidente y de varios aplaudidores afines; no alcanzó con el apoyo de La Cámpora; no alcanzó con el de Carta Abierta y Justicia Legítima; tampoco con la tozuda ceguera de personajes como Diana Conti. Es que son tantas las pruebas de cargo y tanto el hartazgo de la gente por la inflación, los homicidios en ocasión de robo, por la falta de trabajo, por la pobreza y miseria, que ya muchos que lo votaron están deseando que “alguien” pague aunque más no sea la rajadura en un plato de café de la vajilla para mil comensales que dejaron caer desde un décimo piso.



Quien juega bien al truco sabe que el mayor rédito lo saca cuando miente o engaña en el momento justo. La filosofía y arte especial de ese juego tan popular entre los argentinos fue descartada en los últimos años. Pocos mintieron tanto y todo el tiempo como el gobierno actual.

Ahora se van percibiendo las consecuencias de once años de insistencia en un modelo que se sabía inviable. Pero al gobierno le queda un año y medio de mandato por delante, y fiel a sus persistentes actitudes no está dispuesto a reconocer el más mínimo error. Ministros sin antecedentes son presentados poco menos que como genios pese a sus rotundos fracasos.

Cuando los fracasos se transforman en fundadas sospechas de comisión de ilícitos, y se torna imposible seguir reemplazando jueces y fiscales a discreción, comienza un temor que se puede convertir en pánico. Los hechos imputados en la causa Ciccone son graves, pero quedan más causas con imputaciones igualmente graves contra Boudou, que obviamente afectan al gobierno todo.
Tal vez se arrepienta el gran imputado de haber recurrido a defensores con mucha información en lugar de abogados de bien ganado prestigio. Para los ciudadanos comunes ya no es prioridad la suerte judicial que pueda correr el vicepresidente. Algunos solo piensan en el mundial de balompié. Otros -la gran mayoría- están más preocupados por vivir en un país sin crédito material ni moral; con una deuda monumental -agravada por el desenfrenado gasto público inútil- que pintada como gran logro se difirió para después de 2015 pero que persiste y habrá que pagar con indecibles sacrificios.
CABA, 10 de junio de 2014.-

sábado, 18 de enero de 2014

Esperando ...

2014
ESPERANDO DESESPERADAMENTE

                                       

             EL 

   

                    MUNDIAL.





Por: Ernesto Bobek Caceres.

 Abogado (Justa Causa)


Para el gobierno nada sería mejor que estar a dos días del comienzo del mundial de fútbol de Brasil. 
Esa circunstancia acarrearía que una enorme cantidad de argentinos olviden pasado, presente y futuro para sumergirse de lleno en las delicias de uno de los deportes más atrapantes, especialmente cuando llega el turno en que se miden los mejores equipos del mundo.
Se dejaría así de hablar de la inflación, de la crisis energética y catástrofes ferroviarias, de los piquetes y de la mísera calidad institucional. 
Tampoco se hablaría de la intromisión del gobierno en la Justicia, para evitar que miembros de la propia tropa deban rendir cuentas en los tribunales. 
No importaría que haya más pobres que nunca. 
El gobierno aplica a rajatabla el relato de la inclusión, que en la realidad es tan solo para los que piensan igual que ellos y nadie más.
El devenir de la realidad social, política y económica arrastra situaciones no deseadas pero sí provocadas desde la arrogancia, prepotencia, insensibilidad e irresponsabilidad de quienes nos gobiernan. 
Seguramente van a acusar a The Wall Street Journal de ser un periódico desestabilizador por afirmar que el kirchnerismo logró en una década destruir la riqueza de una nación con inflación y fuga de capitales. 
Lamentablemente dicho aserto es una nítida postal de lo que padecemos y cuyos efectos se prolongarán y agravarán de no producirse un sustancial cambio en la política clientelar.
Estamos llegando a niveles de inflación desesperantes. 
Y no hablamos de precios de tablets, celulares de última generación o indumentaria de primera marca, sino de los de la carne, lácteos, frutas y verduras y medicamentos. Parecería que entre la cima del poder y el llano de la realidad se interpone un blindex polarizado que distorsiona la visión de cuanto acontece. 
No se explica de otra manera que unos midan menos de 11 % de inflación anual, y otros variaciones por encima del 25 % y en constante aumento. 
Es evidente que alguien miente, y mucho. 
Para disimular la mugre se puede como pecado venial tirar un poquito de tierra bajo la alfombra; pero pirámides no.
Los voceros presidenciales vienen patinando a fuerza de versiones y desmentidas. Capitanich y Echegaray son al menos hoy los referentes visibles de exposición al ridículo. Negar y “acomodar” la realidad a necesidades políticas tan espurias como momentáneas es como conducir en una ruta con los ojos cerrados. 
No será un accidente porque se pudo evitar, pero la irresponsabilidad cobra vidas y bienes. 
¿Un país con buena gente?
Se satura el mercado de billetes que deberían representar moneda con respaldo, pero en realidad no son más que papelitos tan mal impresos como recortados. 
Hacia fin de año forzaron las impresoras agotando la serie “Z” de billetes de 100 pesos. 
Ahora avanzan raudamente con numeración de dos letras: AA, CA, DA, etc. Esta emisión indiscriminada lógicamente acelerará el desbocado proceso inflacionario.
Y aún así no alcanzará para pagar los incrementos salariales prometidos a personal policial de varias provincias. 
El descargo ya lo expusieron: Los gobiernos provinciales se vieron obligados a un “compromiso viciado por actitudes extorsivas”. 
Obviaron reconocer que el reclamo era por una remuneración digna que les permitiera a los asalariados llegar a fin de mes tan solo con menos sobresaltos.
Para esconder los desmesurados emolumentos sus adláteres, seguirán responsabilizando de cuanto les resulte inconveniente al periodismo independiente no alineado -léase no afín al relato y al modelo-, a las políticas neoliberales (que no se aplican al menos desde hace 10 años), y entre otros al jefe de gobierno porteño, tan solo por fabricar un “enemigo”. Al resto de la oposición ni la mencionan ya que -hoy inoperante y desmembrada- termina siendo funcional. Cuando se organicen serán los nuevos enemigos.
Un verano hostil con temperaturas tan elevadas hace temer nuevos cortes de luz que terminarán esmerilando la enorme paciencia de la gente. 
Ya no serán digeribles argumentos como las multas a Edenor y Edesur porque todos saben que las erradas políticas energéticas de NK y CFK nos arrastraron a este desmadre donde lo poco que queda de reservas en el BCRA se las lleva la importación de energía y combustibles.
La caótica situación se generó al priorizar conveniencias políticas aparentemente momentáneas que se tornaron permanentes.
Todos sabemos que los aumentos de tarifas, tanto en servicios como en transporte son odiosos y resistidos. 
Regir los destinos de un país implica asumir la responsabilidad de tomar las decisiones más acertadas que el momento permite en beneficio de la comunidad.
Estamos condenados entonces al fracaso más rotundo hasta que nos presida quien sea capaz de armar equipos de especialistas no políticos en cada materia: Básicamente economía, seguridad, salud, educación, agregando por la crisis puntual, energía. 
En la actual situación hasta parece una exageración siquiera soñar con la llegada al poder de un verdadero estadista.
Hay una falla estructural en la planificación estratégica de las distintas áreas de gobierno. 
Y cuando la falla persiste tras diez años en el poder, no queda más que reconocer que quienes votaron la continuidad del “modelo” lo hicieron por un interés personal aún cuando se perjudique la sociedad. 
Porque reciben a cambio beneficios sin contraprestación alguna, porque son absolutamente ignorantes, o un mix de ambas causas.
Una solución para estirar la “gobernabilidad” sería adelantar tres meses el mundial de balompié. Mucha gente sin luz pero con una vela debatiría quién tiene que ir al arco, si necesitamos un líbero y quién nos conviene como rival si pasamos la primera rueda. 
Tal vez entonces no necesitamos estadistas sino creativos.

Buenos Aires, 14 de enero de 2014.

viernes, 29 de noviembre de 2013

¿ Serial ?


2013

LA INEXACTITUD

SERIAL 
DEL
MODELO.

Por:

Ernesto Bobek Caceres.

Abogado (Justa Causa)
 
 ebobek@fibertel.com.ar

“Modelo” y “Relato” no pudieron siquiera fracasar ya que jamás existieron más allá de la dialéctica kirchnerista. 
Nos damos de bruces contra el mundo, la realidad y el sentido común por las políticas clientelares y patoteriles de la gestión de NK y CFK.

Gracias a funcionales como Guillermo Moreno -un mero brazo del poder kirchnerista- perdimos 10 millones de cabezas de ganado, nos quedamos sin energía -pese a las constantes advertencias que se le hacían ya a NK-, sin combustibles, y sin trigo entre otras menudencias. 
Se propició una generación de indigentes necesaria para captar votos, entre otras delicias de las que aún hoy el oficialismo se jacta. 
De ahí que si nos preguntamos de qué se ríe Boudou, encontraremos solo algunas respuestas.

Bajo los actuales parámetros y aún sin las amenazas de Moreno, nadie en sus cabales invertirá un centavo en un país al que 24 horas por día desde el mismo gobierno se le amputa la mera posibilidad de un futuro razonablemente 
próspero. 
Podrán pasar muchos Moreno, Boudou y Lorenzino, con otros nombres, apellidos y cargos, pero todos responderán sistemáticamente a CFK y a un par de titiriteros jefes. 
Y quedan dos años.

El país ya no resiste más saqueos. 
Si un niño de 5º grado de colegio hace un análisis de gestión y resultado, no me caben dudas que aconsejará cerrar Aerolíneas Argentinas entre otras empresas que dan vergüenza foránea y vernácula. 
No funciona, no sirve, sus costos son no elevados sino ridículos. 
Las pérdidas no guardan una relación racional con el servicio que presta ni con el beneficio para los potenciales usuarios. 
En su enorme mayoría los aviones están en leasing, y muchos ni siquiera han levantado vuelo una sola vez tras años de pagar su alquiler.

Si tomamos en cuenta que cualquier empresa, pública o privada, no puede soportar sin entrar en estado de falencia un 30 % de su facturación en sueldos, a los se agregan demás insumos y gastos, resulta claro que un emprendimiento en esas condiciones es menos peligroso cerrado que operando. 
El cuento de que Aerolíneas Argentinas llega a puntos a los que no llega ninguna otra empresa aeronáutica ya no resiste análisis alguno. 
Hay otros medios de transporte que llevarán a los pasajeros a destino sin dejarlos varados y sin hacer quebrar nuestra economía para lograr favores políticos.

Para mano de obra genuina hay que abocarse a obra pública de real utilidad. 
Pero habrá que revisar las políticas de inmigración como necesaria defensa del trabajo digno para los argentinos capacitados o capacitables pero hoy desocupados. 
También hay que revisar toda la política de subsidios sin una contraprestación mínima.
Es que cuando llegamos al límite del “hambre de agua”, una realidad que lastima de solo escucharla de quienes lo padecen y son argentinos, son imperativas políticas de estado, del sinceramiento, de políticas proactivas, de responsabilizarse plenamente de la gestión de gobierno. 
Porque de eso se trata la democracia.

Si miramos el arco político opositor o al menos el que no acata y aplaude al gobierno en forma genuflexa, son muy pocos los que pasan el mínimo control de calidad. 
Uno de ellos es el jefe de gobierno porteño, que además de realizar obras imprescindibles, siempre está dispuesto al diálogo pero no a agacharse para recoger migajas. 
Destacando además algunos honorables radicales y otros tantos justicialistas, más el coraje de la Dra. Carrió inexplicablemente unida a quien votó todo lo siniestro que necesitaba el kirchnerismo para después criticarlo, es muy poco lo que queda por rescatar en los últimos 11 años.

La novedad de la irresponsabilidad del Estado que propone el engendro de Código Civil y Comercial corregido y aumentado por la mano kirchnerista, más se asemeja a un salvoconducto para corruptos. 
Hay demasiados nuevos ricos dentro de las filas del oficialismo. 
De prosperar el proyecto los ciudadanos seguirán pagando la fiesta de la política progre, nac & pop.

Cuesta creer que los argentinos no terminemos de repudiar las políticas de cepos y ajustes que se aplicaron también en otras latitudes; y aún cuando allí lo fueron por breves períodos de tiempo irremediablemente fracasaron. 
A nadie en sus cabales se le puede ocurrir entonces que las aberrantes prácticas respondan a otra cosa que no sea un espurio interés de política partidaria.

Los cambios en el gabinete son puro maquillaje. Si no se reduce drásticamente el gasto público debemos interpretar -como lo han sostenido entendidos-, que la idea es dejar al país económicamente arruinado para que quien pudiera asumir desde otra óptica política carezca de margen de gestión. 
Pero bajar el gasto público en los dos años restantes de gobierno para CFK resulta sumamente inconveniente.

Ya no queda margen para presionar con mayores cargas impositivas a sector alguno de la economía. 
Pero lo van a hacer y lograrán la quiebra de los escasos sectores de producción que están apenas sobreviviendo. 
Ya resulta evidente que no les preocupa convertir a nuestro país en Argenzuela. 
Uruguay y Paraguay exportan más carne que Argentina. 
Dejamos de ser competitivos y ya ni podemos ganarnos un mínimo respeto ni consideración en el mundo.

Lo de YPF fue el broche de oro. 
Se ofreció pagar por la farsa de expropiación más del doble del valor del 50% de YPF al momento del ridículo despojo. 
Y por supuesto que lo aceptan gustosos, aunque se dan el lujo de decir que deben analizar la letra chica y las garantías: 
Léase más deuda a futuro para seguir hipotecando hasta a nuestros nietos. 
Dijeron que venían por todo, y cumplieron rigurosamente.

CABA, 29 de noviembre de 2013

jueves, 17 de octubre de 2013

Al 2001 vuelven . . .


   2013



AL 2001
VUELVEN
SIN

AYUDA.


Por :



Ernesto Bobek Cáceres.
Abogado . Justa Causa

Ya antes de las PASO el gobierno había ocultado a Moreno, D’Elía y otros funcionarios por resultar piantavotos. 
Uno que emergió de las sombras es el multidenunciado vicepresidente Amado Boudou quien también es de los que hoy por hoy no suman. 
Pero su reaparición es en una foto en la que tras larga ausencia se lo ve con Lorenzino bajando unas escaleras tras anoticiarse del duro revés que sufrió la Argentina con el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York que dejó firme el fallo de Thomas Griesa. 
La fotografía, sumada a la información hizo aparecer en mi mente una instantánea obtenida de dos chicos después de hacer un “ring raje”. A lo patético de la situación se le suman los dichos de un ministro de economía de un país en serios aprietos financieros de quien el 90 % de los argentinos ni conocen o recuerdan su nombre de pila, diciendo que “no nos van a llevar de vuelta al 2001”. 
Si entendemos bien la realidad al 2001 nos está llevando este desgobierno sin necesidad de ayuda de nadie.
La presidente está mirando otro canal.
 Ante los sostenidos reclamos por el mínimo no imponible en el impuesto a las ganancias, la tardía respuesta del gobierno es que la parte empresaria va a tener que hacerse cargo para compensar la menor recaudación que va a generar. Bajar el gasto público inútil ni siquiera se va a considerar, menos aún con las complicadas elecciones a la vuelta de la esquina.
Tampoco se va a considerar el papelón de la actitud asumida con Lan Argentina, en la que para favorecer a La Cámpora y los cómodos puestos de trabajo de sus adeptos en Aerolíneas Argentinas que pierde más de dos millones de dólares por día, no dudan en desconocer contratos suscriptos generando aún más desconfianza a inversores foráneos y vernáculos, ni consideran que hay más unos mil quinientos puestos de trabajo de familias argentinas que entran en pánico.
Se suma la violencia en Neuquén por la imposición de la explotación del yacimiento de Vaca Muerta. 
Con el populista y electoralista recule en chancletas respecto al impuesto a las ganancias, tan reclamado por la oposición como por el gremialismo, se presentan situaciones tortuosas al momento de evaluar la efectiva transformación de impuestos distorsivos, al punto que alguien que gana más por mayor jerarquía laboral, termina cobrando menos que un subalterno en el organigrama. 
Todo esto es producto de políticas que parten de la corrupción y el clientelismo como base de sustento de apoyaturas electorales. 
Pues bien; hay algunos cambios tal vez no rotundos pero cambios al fin. 
Massa y toda su lista eran muy K hasta hace días. 
Muchos dudamos de su efectivo cambio. 
Tal vez -y ojalá así sea- deberemos algunos retractarnos por la sospecha que oportunamente manifestamos respecto al papel de Sergio Massa. 
Un cambio en las políticas de estado serían un bálsamo para la crisis energética, la inseguridad, la disparada del dólar, la falta de trabajo y oportunidades, el destrozo de la industria de la construcción y la actividad inmobiliaria, y en fin, el descreimiento en las promesas de los últimos 10 años de gobierno que representan el fracaso del maldito e inexistente modelo, tan solo declamado y nunca funcionando.
Tenemos mucho “verso” y poco realismo. 
El gobierno populista trata de esconder su fracaso pero ya es tarde. 
Hubo muchas víctimas de la inseguridad, demasiadas víctimas por la ineficiencia en los controles del Estado -ferricidios varios- sumado a complicarle la vida a quien trataba de hacer algo racionalmente valioso. 
Recordemos los óbices del gobierno a la Policía Metropolitana con el debido traspaso de fondos, tirarle por la cabeza los subterráneos a la CABA, el incremento geométrico de la delincuencia violenta, la negación del problema energético, la ponderación del canje de bonos que puede llevar al país al default. 
Y todo, absolutamente todo se lo debemos a la gestión Kirchner-Fernández. 
Con todo esto hay un problema. 
Las PASO demostraron que la gente se dio cuenta, ya no es tan fácil de engañar. 
El gobierno hasta podría perder el control de la Cámara de Diputados; y sería sano. 
Los gobiernos que duran mucho tiempo suelen degenerar. 
El kirchnerismo no es la excepción. 
Por el contrario: 
Confirma largamente el axioma. 
Hay buenas y malas noticias: 
Comenzando por las malas estamos en serios problemas. Sigamos por las buenas: 
La ciudadanía se percató y no quiere votar más políticas del fracaso y el saqueo de los amigos del poder, llámense La Cámpora, Cristóbal López o Boudou. 
Hay demasiada simbología desembozada de la corrupción imperante y el gobierno tapa todo. 
O dicho de otra forma lo tapaba a fuerza de subsidios y propaganda tan berreta como falsa. 
Se acabó el crédito. 
La clase media y la baja ya no les creen nada. 
Si dicen “Buen día” o es de noche o hay tormenta. 
Como dicen los más chicos: “Game Over”, chau, no jodan más: 
No les creemos nada. 
La verdad es cruel pero cierta e irreversible. 
Reventaron el país para favorecerse y hacer negocios con amigos que reparten la ganancia. 
No va más.
Si las estimaciones congruentes con las de analistas políticos de fuste no son erradas, el cristikirchnerismo ingresó en una etapa de degradación y caída irreversible. 
El gran tema a futuro, es hasta dónde llegarán las consecuencias. 
¿Se le ocurrió a algún miembro del llamado arco opositor pedir el juicio político de la presidente y funcionarios? 
Valga recordar que es una función prescripta por la constitución. 
Si quieren preservarse, aún sabiendo hoy que no tienen mayoría parlamentaria deberían hacerlo, para que sus hijos o nietos no deban avergonzarse de ellos. 
Mientras no asuman que no tienen otra alternativa que sacar un rédito político merecido cumpliendo sus funciones -valga la redundancia- la oposición, esencialmente la no peronista no merece tener réditos políticos. 
Los tibios que no supieron medir el humor social solo generarán fracasos a sus huestes. 
La historia así lo ha enseñado y marcado. 
Los cobardes tampoco tendrán nuevas oportunidades. 
No las merecen.

jueves, 5 de septiembre de 2013

¿ Modelo ?


   2013



DERIVACIONES


DEL MODELO


Y EL RELATO.

Por:


Ernesto Bobek Cáceres.

   Abogado (Justa Causa)
   ebobek@fibertel.com.ar

Cuando se miente sostenida y desfachatadamente durante largo tiempo se corren serios riesgos. 
Paradójicamente el mayor peligro es que, quien echó a rodar la mentira compre su propio engendro y hasta casi se lo crea. Trasladado al plano político, los interesados aplaudidores y adulones que viven de la mentira que deriva del jefe/jefa, no dudarán en apoyar en forma incondicional el dislate mayor que se pueda disparar. 
Al llegar a ese punto, ficticia y arteramente comienzan los corruptos a relativizar el valor de la verdad más evidente. Mientras la ecuación caja/votos, votos/caja cierra, se pueden comprar voluntades y salvo alguna oposición de valores muy firmes, provoca que políticos que eran otrora referentes de muchos, comiencen a aceptar que ante una cantidad apabullante de votos la mentira puede ser en parte cierta, o “inevitable”.
En el preciso instante en que un representante elegido democráticamente cede principios y valores traicionando a quienes lo pusieron por un tiempo fijo en un cargo, se produce un punto de inflexión y la democracia se resiente. 
El desánimo genera el descreimiento de la gente en las instituciones. 
Al resentirse las instituciones e instalarse en los ciudadanos la desconfianza en los tres poderes del estado, dependiendo del nivel de tolerancia de la gente se pueden producir dos tipos de reacciones. 
Primera posibilidad de reacción: 
Quedar adormecidos por las circunstancias, pensando que todo el mundo anda mal y nosotros no tendríamos porqué andar mejor. 
Ello provoca resignación y hasta el colmo de aceptar en los gobernantes conductas reñidas con los más elementales principios morales y de transparencia. 
Progresivamente se va tolerando el accionar de corruptos en todas las escalas. 
Hay silencio ante los mentirosos índices del INDEC, los índices de inseguridad, la sensación de crisis energética y el desmanejo más amañado y perverso de los fondos públicos por parte de unos pocos.
Segunda posibilidad de reacción: 
Ante el nivel de agresión que baja desde los discursos y tweets de la presidente hasta las impúdicas manifestaciones de funcionarios, el constante ataque a la Justicia, a la prensa independiente al bolsillo de trabajadores, a la propiedad privada, y jubilados saqueados con políticas aberrantes desde la ANSES, se produce una reacción popular que el gobierno no esperaba y tuvo su primera repercusión en las PASO: 
Tremendo cachetazo a la mentira. 

Reacción ante la reacción: 
El desgobierno de la “década ganada” nota que se viene el agua y ordena cambiar el relato. 
Ya para cambiar el modelo no hay tiempo, básicamente porque no existe modelo alguno de gobierno ni planificación a 1, 5 ni 20 años. 
Se gobernó como salía y se lo llamó “modelo”. 
Al Libro Gordo del Modelo le adjudican 500, 700 y hasta 1200 hojas, pero ahora se confirmó que están en blanco. Atemperando el relato: 
No quedando alternativas por el breve lapso hasta las elecciones de octubre que “son las de endeveras” y pueden definir tragos muy amargos y finales para el cristikirchnerismo, nos encontramos con otrora impensadas declaraciones y reconocimientos.
 Ignotito Insaurralde reconoció que “para mí, la inflación real es superior a la del INDEC”.
 El Súper Berni reconoció que hay un problema real de inseguridad, palpable en la gente. 
¿Dónde quedó la “sensación” de inseguridad, dónde quedaron las estadísticas truchas que declamaban los alcahuetes K?
Para acompañar ese “abuenamiento” con la gente, a la que nuevamente quieren tomar por imbécil, actualizaron el mínimo no imponible de ganancias, pero para no cambiar tan de golpe, en una nueva burla anunciaron una actualización del 20 % que termina siendo del 7 %. 
Hasta mandaron a funcionarios impresentables a manifestarse en señales de la “Corpo Mediática” aflojando los habituales virulentos monólogos de las bondades K. 
Como las turbulencias que preceden a la tormenta, muchos incondicionales cambiaron de asiento, muchos colocándose al lado de Sergio Massa. 
Se desnudan las mezquindades de la política berreta, la política populista, la política que no repara en medios para obtener resultados convenientes para pocos, así el pueblo reviente.
Debemos darle la bienvenida a la formación de un mapa político que hasta hace poco tiempo era impensable. Manteniendo el optimismo en la búsqueda del bien común por parte de los millones de ciudadanos comunes tan castigados por democracias devaluadas, e invocando el ejemplo de humildad y sentido común que nos señala el Santo Padre Francisco, a quien ya escuchan con mucha atención los responsables del destino de una gama de países que va desde los más desarrollados hasta los más carenciados, hago votos para que prime la cordura y el sentido común. 
Con ello para 2015 podremos en el país albergar una esperanza de un real cambio desde lo ético. 
El sistema penitenciario nacional se encuentra colapsado. Algunos funcionarios y empresarios allegados al poder deberían abogar por lograr una mejora urgente en las vergonzantes condiciones de habitabilidad, salubridad, alimentación y violencia en las cárceles, ya que en breve esos establecimientos se pueden convertir en sus hogares por largo tiempo, o en forma definitiva.
CABA, 4 de septiembre de 2013.-

viernes, 7 de junio de 2013

              2013



EL                

MODELO


DE


BOVEDA.



Por :
Ernesto Bobek Cáceres.
 Abogado (Justa Causa) 

Todo lo que una persona 
recibe sin haber trabajado 
para obtenerlo, 
otra persona deberá haberlo 
trabajado, pero sin recibirlo. 
A. Rogers, 1931:


La presidente realizó algunos cambios estéticos en el gabinete. 
Idénticas figuritas ocupan otros casilleros dentro del mismo álbum. 
Es sabido que al kirchnerismo se le acabaron los votables potables, y que no hay recambio posible. 
Es por eso que de momento buscan ganar tiempo para que se diluyan las denuncias que ingresan a diario a la Justicia. Parecería que el periodista Jorge Lanata se quedó corto. Las enormes fortunas de funcionarios y empresarios afines no guardan relación con lo obrado para acceder a las mismas. 
No cierran ni el blanco ni el negro ni el “blue”. 
Todo se torna gris cuando de analizar patrimonios de allegados al poder se trata. 
Los políticos del Modelo tienen esa extraña capacidad de incrementar gasto público innecesario y luego disfrazarlo bajo absurdas justificaciones. 
Dentro de este marco, la principal excusa que ya se transformó en coartada lo constituyen las declamadas políticas de inclusión. 
Si fuera cierto que las políticas del cristi-kirchnerismo favorecieron a los excluidos, después de 10 años de gobierno no debería ya haber pobres ni marginados. 
Sin embargo, los estudios más serios nos demuestran un serio incremento de la pobreza. 
El fracaso de la “democratización de la Justicia” es un síntoma alentador. 
Cada vez más jueces deben recordarle al Ejecutivo que no se puede pisotear la ley fundamental. 
Desde el gobierno no saben si apurar con un “per saltum” a la Corte una definición que se presiente una vez más “no positiva”, o hacerse los distraídos y diferir el tema para después de las elecciones. 
Las decisiones que se tomen respecto a la constitucionalidad de las leyes de veloz tratamiento en el Congreso condicionarán directa e indirectamente las aspiraciones de lograr una modificación en la Constitución que pueda avalar el reinado eterno de nuestra presidente. 
La Cámpora es omnipresente Se sigue forzando su instalación en cuanta empresa o emprendimiento se cruce por el camino. 
Vemos a sus seguidores en ministerios, secretarías, empresas públicas, y todo aquello que les brinde grandes sueldos que salen del bolsillo de los contribuyentes. 
La Cámpora y otras organizaciones afines devoran gasto público a mansalva y son el reaseguro de un gobierno en problemas para justificar lo inexplicable. 
Una linda manera de generar votos. 
Entre tanto nos siguen ocultando y mintiendo el nivel de inflación, el de inseguridad, el de desinversión en energía y el de deficiente educación que nos postrará por generaciones enteras. 
No tienen hoy, -y menos tendrán a futuro- vergüenza de lo que hacen mal pudiendo hacerlo bien o al menos mejor y sin mayores esfuerzos de caja. 
El gobierno podría fabricar o importar cuanto papel de diario quisiera. 
Pero insiste en liquidar Papel Prensa. 
Ya maneja prácticamente todos los medios tanto escritos como de televisión y radio. 
Pero mientras exista una voz disidente que invoque la Carta Magna no podrán instalar el discurso único al mejor estilo de Cuba y Chávez. 
Ese es el único objetivo de la guerra contra las “corporaciones mediáticas” a las que emparentan con golpistas y destituyentes que hoy no son otros que quienes pretenden que impere la ley. 
Aún cuando nos han arrastrado a los peores niveles históricos de calidad institucional, siguen pretendiendo convencer al pueblo con sus fantasías de una década de bonanza. Nobleza obliga; debemos reconocer que algunos han mejorado su fortuna. 
Entre ellos los fabricantes de bóvedas privadas para los impulsores del “modelo”. 

CABA, 6 de junio de 2013