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domingo, 16 de diciembre de 2012


La Justicia es  
 ¿ un Poder ?


¿ES “DEMOCRATIZABLE”

UN PODER DEL ESTADO?





Por :

Ernesto  Bobek  Cáceres

Abogado (Justa Causa)    





Tomar conciencia que cada día que pasa podamos estar peor resulta una pesadilla. 
Los argentinos nos quejábamos de la inseguridad, referida mayormente a hurtos y robos con armas. Ahora el espectro de delitos se amplió y agravó, al aumentar los secuestros extorsivos y la trata de personas, terrible referencia de los cuales es el sonado caso de Marita Verón. 
Respecto a este tema, recayó un fallo del cual solo se conoce la parte resolutiva que dispone la absolución de todos los imputados. 
Muchos juicios orales concluyen luego de 4, 5 y hasta 10 años después del inicio de la investigación. 
En hechos complejos, el apuro por adelantar condena o absolución la brinda una errónea redacción y/o interpretación del Art. 400 del Código Procesal Penal de la Nación, y los similares de códigos provinciales. En un artículo que me publicara la revista La Ley, “Juicio oral. Logros y cambios necesarios para evitar injustos procesales” del 24/04/1996, critiqué entre otros puntos que los jueces puedan dictar la absolución o la condena pocos minutos después de terminado el juicio oral, tomándose luego el plazo de 5 días para dar a conocer los fundamentos de su fallo. 
Cité entonces a Jorge R. Moras Mom, en su Manual de Derecho Procesal Penal, donde manifestaba: 
“…Este disloque que lleva a que las partes conozcan el fallo; las penas impuestas…y no sepan por qué;
"…Este disloque que lleva a que se dicte sentencia y luego sus fundamentos. 
"...Este disloque que ofrece el peligro de que el razonamiento medido, regulado y congruente que es el asiento de las premisas en acto escrito, lleve a discordancia con la parte dispositiva; aún cuando ésta sea pequeña, pero discordante. 
No tiene razón de ser…”. 
¿Qué pasaría si tras leer la parte resolutiva, alguno de los miembros del Tribunal, -o todos- al redactar la sentencia advierte en los apuntes que hubiera tomado confundió algún testimonio o prueba, y que analizado con el tiempo necesario resulta exactamente inverso a lo que apuradamente “recordó” cuando se resolvió absolver o condenar? 
Lo que sucede es que la redacción de la sentencia, aplicando el método de la libre convicción o sana crítica racional se puede convertir en un formalismo alejado de todos los recaudos que debe contener una sentencia para ser considerada justa, ya que se la deberá adecuar a lo que apuradamente se resolvió a pocos minutos de terminado el debate. 
Si nos dejamos llevar por los titulares de periódicos y placas de canales de televisión, quedaremos a merced de un periodismo pocas veces totalmente honesto, la mayor parte de las veces politizado, e inevitablemente movido por intereses de todo tipo. 
Este es un tema universal. 
Pero me estoy refiriendo puntualmente y en lo vernáculo, tanto a los medios oficiales como a los restantes que hoy se encuentran polarizados y en enorme disputa. 
Sin pretender defender ni justificar la resolución del caso Marita Verón, básicamente porque no participé en el tema, me abstengo de emitir opinión. 
Pero sí puedo afirmar que la investigación de un delito comienza con actuaciones policiales o de una fiscalía, y con la causa coordinada desde un juzgado de primera instancia en lo penal. 
Se recaban pruebas de todo tipo, entre ellas pruebas testimoniales, por lo general las más complejas de ponderar con certeza. 
Una vez agotada la investigación, el juzgado interviniente resuelve sobreseer o procesar al/los imputados, y en este caso, elevar la causa a juicio. 
En ese momento comienza a intervenir el Tribunal Oral. 
No es su función investigar. 
Le llega el plexo probatorio colectado en la instancia anterior, a la que solo se sumarán antes de dictar sentencia las pruebas a que se hiciere lugar solicitadas por la fiscalía, la querella -si la hubiere- y la defensa. 
Pero el grueso de las probanzas que determinaron la elevación a juicio ya se produjeron antes de su intervención. 
Las eventuales críticas a los magistrados deberán reservarse para cuando se conozcan los fundamentos de su decisión, -o sea la sentencia completa- y si se alejaron de las previsiones del ordenamiento procesal para el dictado de una sentencia caprichosa y no ajustada a derecho, recién entonces se podrá plantear la procedencia o no de un juicio político. 
De todas formas, la causa Marita Verón resulta indeclinablemente un caso testigo de la enorme cantidad de investigaciones que se llevan adelante por el aberrante delito de trata de personas. 
Es comprensible que el tema sea absolutamente mediático, provoque enorme preocupación en la gente y atraiga la atención pública, que muchas veces queda atrapada en una mórbida trama delineada por algunos medios con pocos escrúpulos para atraer lectores, escuchas o espectadores, que en definitiva -San Rating-es el parámetro que determina el valor del segundo de publicidad en cada espacio. 
Merced a diferir los fundamentos de la resolución, el tribunal tucumano quedó expuesto a todos los que salieron a opinar y criticar el fallo, cuando aún no se conoce enteramente. 
Hasta nuestra presidente emitió opinión totalmente a ciegas criticando a los jueces y adelantando que pedirá al Legislativo una “democratización” del Poder Judicial. 
Si entendemos esa curiosa democratización como tentativa de disciplinamiento de un poder del Estado, estaríamos ante algo así como la “constitucionalización” de la . . . 
Constitución Nacional. 
Una aberración rayana en uno o varios delitos que seguramente no fue la intención de CFK. 
Pero resultaría óptimo que lo aclare, para aventar suspicacias acerca de la anulación lisa y llana de la tan democrática como obligatoria y necesaria función de contralor que le cabe al Poder Judicial. 
CABA, 13 de diciembre de 2012 .


¿ CEREBRO ?

LA “DEMOCRATIZACIÓN” EN EL CEREBRO PRESIDENCIAL.
Por :
Carlos Berro Madero. 

En boca de Cristina Fernández, la propuesta de “democratizar” la justicia, causa escozor y una fuerte sospecha de que su pretensión encubre en realidad su deseo subliminal de “ejecutar” un combate contra una institución que intenta oponerse a su mentalidad cesarista.
Mientras la Presidente finge ser la primera
defensora de la democracia -cuando de hecho todos sus “enemigos” son partidarios de ella-, 
su escuela del miedo y la imposición pone a la
vista lo único que quizá dista de ser auténticamente democrático de los tres poderes del Estado hoy día: es el desempeño de quien se halla a cargo del Ejecutivo cada vez que debe enfrentarse con quienes no comulgan con sus ideas.
Todas las revoluciones son la obra de una minoría, sostiene Alphonse Aulard, y ésta trata de encontrar errores de “referencia” en los demás,
para establecer nuevos códigos de “conductas legales” que luego exigen autocráticamente.
Cada batalla que inicia Cristina amparada en estos juicios de valor

absoluto, procura exhibir –falsamente, por supuesto-, que su régimen
está bien de salud y continúa su camino; aunque lo que se perciba sean
las flaquezas de una inspiración autoritaria de quien pretende arrogarse
el derecho de juzgar “errores” que pretende corregir en forma
“imperial”.
Para lograr dichos supuestos “democráticos”, parte paradojalmente de la base de un pensamiento único sin derecho a réplica.
La cuestión no estriba en saber si la Presidente podrá alcanzar con su prédica la verdad absoluta, sino si conoce o ignora los hechos necesarios para el juzgamiento de cuestiones sobre las que se explaya,y si los ha “digerido” previamente con la debida imparcialidad.
Los episodios que le han movido en estos días a embestir a la justicia con expresiones sibilinas pueden ser interpretadas únicamente –una vez
más-, como un ataque a mansalva contra otro poder constitucional.
Su deseo parece ser enjuiciar todo orden que se oponga a sus designios, porque está convencida que ha venido a la política para reinar sobre cualquier institución creada para establecer el equilibrio del poder público.
El perfil ideológico de CFK no hace más que agravar y enconar dentro de ella ese temor natural a hechos que podrían comprometer su autoridad, que considera de poder absoluto.
No parece haber comprendido que hay una enorme masa de ciudadanos que comienzan a rechazar enérgicamente los “sapos” que intenta hacerles digerir.
carlosberro24@gmail.com

viernes, 14 de diciembre de 2012


¡A estudiar, 

señora

Presidente,

o a no hacer

trampas!


Por:

Enrique Guillermo Avogadro.
Abogado

“La segunda imagen –que iba formando 

gradualmente la parte crítica y, al principio, 

poco numerosa de la opinión pública etíope- 

presentaba al monarca como un soberano 

capaz de hacer cualquier cosa con tal de 

mantener su poder y, ante todo, como un 

gran demagogo y un paternalista teatral 

que, con sus gestos y palabras, enmascaraba 

la venalidad, la cerrazón y el servilismo de 

la élite gobernante, por él creada y 

mimada”. 

Ryszard Kapuścińki .



Hoy al mediodía, aprovechando la inauguración de un importante laboratorio de especialidades medicinales, la señora Presidente anunció, urbi et orbi, que promoverá en el Congreso la “democratización” del Poder Judicial. Obviamente, lo hizo apoyándose en el sospechosísimo fallo en el caso Marita Verón, dictado el martes por la Justicia tucumana.
 La “abogada exitosa” que nos gobierna parece ignorar –o finge hacerlo- que una reforma de la magnitud que pretende requiere, casualmente, la modificación de la Constitución Nacional que, con el expreso objetivo de garantizar la independencia de los jueces, establece el modo en éstos son elegidos de por vida, de forma tal que esa permanencia actúe como un verdadero escudo contra las pretensiones del Poder Ejecutivo; sólo están sometidos –tanto como el Presidente, el Vicepresidente, los senadores y los diputados- al riesgo de la remoción, a través de un juicio político por mal desempeño de sus funciones. 
Para que usted lo recuerde, lector, fue un proceso de ese tipo el que sufrió el inefable Oyarbide, hasta ser rescatado por la mayoría kirchnerista en el Consejo de la Magistratura.
Ante este nuevo subterfugio utilizado por doña Cristina para intentar que una oposición, a la que considera boba, habilite la reforma constitucional –en la cual, también por casualidad, sería introducida la capacidad de la re-re-reelección en la Asamblea Constituyente, que puede declararse soberana y apartarse de los dictados de la ley de convocatoria- el fallo de antenoche adquiere una nueva dimensión, y crece el mal olor que lo rodea.
¿A qué me refiero? La Provincia de Tucumán –al igual que otros feudos nacionales, como Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, etc.- es gobernada con mano de hierro por José Alperovich, uno de los mandatarios más fanáticos y obsecuentes de la ocupante actual de la Casa Rosada. Es más, su mujer, la inefable Beatriz Rojkés de Alperovich, es la tercera en la línea sucesoria del Poder Ejecutivo, después de  Guita-rrita.
Admira tanto don José a los Kirchner que ejerce el poder como éstos lo hacían en Santa Cruz, cuando don Néstor (q.e.p.d.) gobernaba Santa Cruz, a punto tal que también disolvió la Fiscalía general, ya que no podía comprar a su titular; se inspiró, naturalmente, en el caso del Procurador Sosa quien, pese a tener tres fallos de la Corte Suprema de Justicia a su favor, no ha conseguido ser repuesto en su cargo en Río Gallegos. El resto del Poder Judicial de Tucumán ha sido colonizado sin remedio, como hizo su numen pingüino.
 Después de haber perdido la inexistente batalla del 7D, no la guerra contra el grupo Clarín, la Presidente descargó sus frustraciones en su fiesta privada del domingo en la Plaza de Mayo. La primera mandataria, en manifiesta ratificación de los exabruptos de sus ministros y corifeos, acusó a la Corte y a los integrantes de la Justicia de utilizar “fierros judiciales”, impulsados por los“generales mediáticos”. Aunque la imposibilidad de reunir los dos tercios de las voluntades legislativas, imprescindibles para la apertura del proceso, convierte al juicio político en una fantasía, al menos hasta las elecciones de 2013, ello no significa que la señora de Kirchner no haya incurrido en delito contra la Constitución Nacional, según su artículo 31.
Ahora bien; debo confesar que no creo en brujas, pero que las hay, las hay. Seré mal pensado, pero me huele muy mal que estos jueces, que absolvieron de culpa y cargo a todos los sospechosos del secuestro y probable asesinato, envuelto en el tráfico de mujeres para destinarlas a la prostitución, tengan tantas vinculaciones con el Gobernador y hayan emitido una sentencia tan brutalmente chocante tan sólo cuarenta y ocho horas después del discurso presidencial del 9D. ¿No suena raro que ese fallo haya resultado tan funcional a las confesas intenciones de doña Cristina?

En un Poder Judicial tan, pero tan sospechado de corrupción, política y económica, como es el de Tucumán –tanto, o más, que la de Formosa, del Chaco, de Santa Cruz, de Catamarca, de La Rioja y de los demás feudos locales-, en el cual se reproducen como un espejo los desmanejos de los Kirchner en el sur, incluidas la trata de mujeres para la prostitución, ¿puede ser casualidad que se haya dado a la Presidencia de la República una excusa para seguir presionando al Poder Judicial en un momento tan oportuno?
Por eso, porque no creo en las casualidades sino en las causalidades, en especial en este ambiente político tan enrarecido, me veo obligado a reiterar el título de esta nota: ¡A estudiar, señora Presidente, o a no hacer trampas! En cualquier caso, Dios, la Patria y la República se lo demandarán en breve. 
Enrique Guillermo Avogadro.
Abogado.




Perfume de Flores, 
Marchitas.




Luego hazte la pregunta: ¿dónde está ahora todo esto? 
Humo, cenizas, leyenda;
o, tal vez, ya ni siquiera leyenda”.
Marco Aurelio.

Por:


Enrique Guillermo Avogadro.


La viuda de Kirchner confundió –al igual que su marido desde los lejanos días de la Gobernación de Santa Cruz- “Estado” con “Gobierno”, “Gobierno” con “Poder Ejecutivo”, la “representación” de los votantes por la “delegación” de esa soberanía, y “República” con “Imperio”. En razón de esa confusión, actuó como hemos visto, es decir, transformó a los bienes y medios del Estado en gubernamentales, redujo a una categoría constitucional inferior al Poder Legislativo y pretendió hacer lo mismo con el Judicial, y desconoció que, en una República, “gobierno” son los tres poderes, transformándola, en su febril imaginación, en una monarquía absoluta.
El jueves, un día antes del terrorífico pero finalmente inocuo 7D, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, objeto de un inmundo e irracional atropello del Poder Ejecutivo, dictó una resolución que, sin exageración alguna, salvó a la República del abismo en cuyo borde mismo se encontraba. Doña Cristina, la auto-celebrada “abogada exitosa”, resultó aplazada en el examen de Derecho Constitucional al que eligió presentarse sin leer bolilla alguna.

El jueves, un día antes del terrorífico pero finalmente inocuo 7D, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, objeto de un inmundo e irracional atropello del Poder Ejecutivo, dictó una resolución que, sin exageración alguna, salvó a la República del abismo en cuyo borde mismo se encontraba. Doña Cristina, la auto-celebrada “abogada exitosa”, resultó aplazada en el examen de Derecho Constitucional al que eligió presentarse sin leer bolilla alguna.
Por la noche, después de digerir lo sucedido durante el día (más allá de la nube tóxica y el diluvio, el hecho más relevante de la década fue la declaración de todas las asociaciones de jueces del país) se me ocurrió una metáfora muy complicada. Los emperadores romanos, para calmar los reclamos de los ciudadanos en épocas de crisis, celebraban grandes fiestas, cuyo epicentro era el Coliseo, en el cual los cristianos y los gladiadores debían enfrentar a fieras salvajes. Doña Cristina hizo lo propio pero, con las tribunas llenas de fanáticos que aspiraban ver sangre, los que debían morir para contentarlos faltaron a la cita, por orden judicial. 

Lo lógico hubiera sido que uno de los muchos maestros de ceremonias de la Casa Rosada –SanatellaAla-kAbalito, Anímal, Guita-rrita o Metralleta Kunkel- presentara las excusas del caso y despidiera a la multitud vociferante. Por orden directa de la Presidente, no se hizo y los actos previstos para hoy continuarán su desarrollo, aunque deban haber cambiado sus consignas. ¿Será así o seguirá echándose leña al fuego, aunque esté mojada? Con las desmesuras a las que la Casa Rosada nos tiene acostumbrados, es muy difícil prever qué sucederá, y ese incierto futuro inmediato no puede más que generar una honda preocupación.
Si la Comisión Nacional de Valores decidiera utilizar su nuevo recurso pseudo legal, que le permite prácticamente intervenir, en nombre de las minorías, los órganos de administración de las empresas, para destruir a Cablevisión con la excusa de “proteger” a Fintech, dueña del 40% (una situación incompatible con su condición de prestador de servicios públicos), generaría no sólo el descontento de sus usuarios, que son muchísimos, sino la reacción airada de sus combativos empleados; en resumen, una situación de complicado pronóstico. 

Desde el viernes, desde Olivos emana un perfume a flores marchitas que predice, sin dudas, el comienzo del período del “pato rengo” en el pseudo imperio kirchnerista, confesamente sin herederos. Los sindicalistas, los suboficiales de las fuerzas armadas y de seguridad, los “barones” del Gran Buenos Aires, los gobernadores, los jubilados, la clase media, la Iglesia, los empresarios, los jueces y hasta los caciques del PJ han comenzado a percibirlo en sus fosas nasales y están preparando sus garrochas para abandonar el fracasado “modelo” de tan rimbombante nombre.
La señora de Kirchner, que no tiene un pelo –ni una extensión- de tonta, también está olfateando su final pero, como sostengo desde hace años, creo que estará dispuesta a transformarse en Nerón e incendiar Roma antes que someterse a la reglas de la democracia. Si Ud., lector, no me cree, simplemente cierre los ojos y trate de pensar en una foto en la cual se vea a doña Cristina entregándole banda y bastón a un sucesor que no sea del mismo palo. En cualquier escenario, el desastre que dejará cuando, finalmente, sea desalojada del poder –se mida en términos económicos o sociales- exigirá de quien se siente en el sillón de Rivadavia y en la ciudadanía toda un verdadero esfuerzo de imaginación y de coraje, de seriedad y de sacrificio.
Nada de eso es imposible, salvo que los argentinos insistamos en preferir este falso progresismo que tanto nos ha costado en materia de educación, de desarrollo, de empleo, de producción, de inseguridad, de descontrol gubernamental y hasta de secuestros de naves. Para readmitirnos en su seno, el mundo entero nos exigirá comportarnos como si fuéramos gente civilizada, capaz de respetar las normas y ser esclavos sólo de las leyes y de la palabra empeñada. Si, en lugar de buena educación o adecuado sistema de salud, de una infraestructura adecuada, de viviendas dignas o del autoabastecimiento energético, seguimos optando por irracionales subsidios, Fútbol para Todos, Aerolíneas Argentinas o la confiscación de YPF, si continuamos sin respetar contrato alguno o sentencia desfavorable, si continuamos tolerando que se barra con las instituciones, nuestro futuro será la nada, vestida de disolución nacional.    
Enrique Guillermo Avogadro 
Abogado .

jueves, 6 de diciembre de 2012




Fabricar pobres

Por 

Alberto Medina Méndez.

El pseudo progresismo se ha constituido en el mayor generador de pobreza de este tiempo. Lo hacen a diario, y pese a las irrefutables evidencias que confirman esta visión, están convencidos de estar recorriendo el camino inverso. Definitivamente han hecho un culto de la indigencia. 
Después de todo se nutren de ella.
Las naciones que lograron vencer al subdesarrollo, que progresaron en serio, no lo hicieron construyendo una industria de dádivas, ni gestando un huracán de privilegios, ni tampoco planteando condiciones ideales para esa sociedad injusta en la que los que se esfuerzan obtienen lo mismo que los que no lo hacen.
Esta casta de dirigentes ruines que pueblan las bancas legislativas y las oficinas públicas, la inmensa mayoría de ellos, incapaces de exhibir un éxito profesional en sus vidas, disponen de los dineros de todos, fundamentalmente del de los más pobres, para seguir empobreciéndolos, en una lógica que, a estas alturas, ya debería haber caído por su propio peso.


Por Alberto Medina Méndez.

miércoles, 5 de diciembre de 2012


COMPOSICIÓN 
TEMA:



LA CONSTITUCIÓN,
ALZAMIENTO Y GOLPE INSTITUCIONAL.


Por
Ernesto Bobek Cáceres.
Abogado (Justa Causa)   



"Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, 
pero me pelearía para que usted pudiera decirlo" (Voltaire)



Se avecinan días agitados donde el oficialismo tratará de transformar el 54% de los votos que obtuvo en las últimas elecciones en un pase libre “all inclusive”.  Condicionó al poder judicial a fin de asegurarse resultados aún cuando fueran ilegítimos; se legisla y regula desde las penumbras, emparchando además leyes que jamás  cumplieron.

     Confundir la legalidad con la legitimidad fue a lo largo de la historia, la permanente tentación de mandamases quienes desde sus gobiernos atropellan a sus representados para luego manejarlos cual manso redil. Y si alguna oveja se retoba,  mandan los perros a morderle los garrones para que recuerde quién es el amo y cuál es el único sendero permitido.

     Nos encontramos en una situación límite. Límite de confrontación y crispación provocada. Límite de búsqueda, localización y defenestración de convenientes enemigos. Límite de inseguridad. Límite de tolerancia de la gente decente que ya se ha impacientado. Límite de sordera ante justos pedidos y reclamos. Límite de hechos de corrupción cometidos por funcionarios que se regodean en la impunidad porque sienten que la Justicia es para la gilada y no para ellos que se sienten protegidos por  un “bill de indemnidad” que se autosugestionaron.

     El ministro de Justicia Alak debería, con la Constitución Nacional en una mano, y el Código Penal en la otra, explicarnos de dónde surge que una resolución judicial, tal como extender una medida cautelar, cuando el Juez o la Cámara competentes entienden que procede en derecho, pueda devenir en un alzamiento. También debería explicar qué entiende por “alzamiento”. Como no podrá hacerlo, en virtud del cargo que ocupa debería presentar su indeclinable renuncia a un cargo desde el que ignoró básicos preceptos de nuestra Carta Magna, fundamentalmente ese tema que debe resultarle tan insidioso como lo es la división de poderes y su función de mutuo control, temas clave en la consolidación de nuestra joven recuperada democracia.     
Sería bueno que el ministro relea los Arts. 226 a 236 del Código Penal referidos a los delitos contra los poderes públicos y el orden constitucional. Pero lo óptimo será que todos los argentinos leamos una y otra vez la tan breve como sabia Constitución Nacional para comprenderla, respetarla y sobre todo hacerla respetar.
Otro que volcó directo y sin derrape es el diputado Kunkel quien en una mezcla de osadía y torpeza afirmó que la “corporación judicial” está gestando un golpe institucional para romper la continuidad democrática en la Argentina. La afirmación es tan grave como temeraria, y se le debería exigir que presente las pruebas de su infortunado aserto ante la Justicia y se haga responsable de sus dichos.

 Siguiendo el criterio de Alak, si el Congreso vota una ley impulsada desde el Ejecutivo que estipule que todos los que no usen corbata serán públicamente ejecutados, el Poder Judicial al decretar su inconstitucionalidad, incurriría en un alzamiento. Según Kunkel, estaríamos ante un golpe institucional. Inquietante tema acerca de derechos humanos para todos.

Debemos de una vez y para siempre desterrar la costumbre inveterada de que el funcionario que comete un delito y es descubierto, en el peor de los casos deja de cobrar; pero jamás será perseguido para que responda por sus acciones. Nos visitó hace pocos días Dilma Rousseff. En el vecino país que preside varios funcionarios sospechados renunciaron como mejor manera de presentarse ante la Justicia. En nuestros lares, cuanto más comprometido se encuentra un funcionario, más tentáculos desarrolla para aferrarse a su cargo. En países más apegados a la ley esa actitud constituye agravante de la conducta y de la pena que se le impone.

Transitamos un hito de la historia en que la ley y hasta la propia Constitución tienen el alcance que el gobierno disponga. En ello se avanzó al pretender disciplinar ilegal e ilegítimamente al Poder Judicial. Resulta imperioso exigir respeto irrestricto a la ley y apoyar a los magistrados que se resisten a ser agraviados y privados de cumplir con su primordial función y obligación de impartir Justicia.

El gobierno siente la desesperada necesidad de contrarrestar los efectos del 8N y 20N. Necesita un Súper 7D que le otorgue el indecoroso capricho de una revancha. Para ello, ya hace tiempo no se dudó en enviar al ministro de justicia a hacer lobby y ejercer presiones sobre magistrados y miembros del Consejo de la Magistratura violentando la división de poderes. Ahora se hace caso omiso a taxativas resoluciones de la Suprema Corte, esencialmente la recomendación de no trabar la resolución del tema judicial del Grupo Clarín, ya largamente dilatado.

En una actitud sin precedentes recusó a todos los miembros de la Cámara Civil y Comercial Federal para impedir que dicte un fallo que arruine la tan planificada “venganza”. En tanto apuro hasta recusaron a jueces que se habían excusado. 

Se patentizan evidentes síntomas de preocupación y hasta desesperación por alimentar el 7D, un monstruo creado por el propio gobierno que en forma intermitente se le torna inestable. Si a esto han llegado para cercenar en parte la libertad de expresión, es inimaginable lo que pueden hacer para reinstalar la re reelección. Lo que reviste mayor gravedad es que el costo político y económico del tan macabro como ilegítimo juego estará -como siempre- a cargo de los contribuyentes.
CABA, 05/12/2012











Solidaridad con:





Matías Longoni .      



Repudio a la actitud 

persecutoria de :

Ricardo Echegaray‏.






Los integrantes del Circulo Argentino de Periodistas Agrarios nos solidarizamos con nuestro socio y compañero de la Comisión Directiva, Matías Longoni.
Repudiamos la actitud persecutoria del titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Ricardo Echegaray.
El pecado de Matías fue sacar a la luz, primero por medio de notas periodísticas y luego en su libro “Fuera de control”, las huellas profundas que Ricardo Echegaray dejó en su paso por la ONCCA.
En 2010, Longoni recibió una mención especial del Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación, que cada año entrega Transparency International y el Instituto Prensa y Sociedad, por su investigación titulada “Engorde de vacunos, engorde de bolsillos”, consistente en una serie de artículos periodísticos que fueron publicados durante 2009 sobre el otorgamiento de subsidios gubernamentales a varios feed lots (corrales de engorde de ganado para faenar) por sumas millonarias.
El informe de Matías reveló una trama de manipulaciones e irregularidades en el reparto de los subsidios que eran distribuidos por la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA). Esto derivó en dos causas judiciales y en la intervención del Congreso, con la creación de una comisión investigadora informal en la Cámara de Diputados. Además, la Oficina Anticorrupción, en un informe propio, confirmó la investigación del periodista.
El trabajo de investigación que realizó, derivó en la disolución de la ONCCA.
La medida fue tomada por la presidenta Cristina Kirchner en febrero de 2011.
Longoni siempre ha sido un periodista serio, sólido en su trabajo, preciso en sus afirmaciones, contundente en sus denuncias.
Un periodista con todas las letras.







El deporte 
de alterar 
las premisas.



Por :


Alberto Medina Mendez.

Es uno de los temas que se conversa cotidianamente. 
Es difícil explicar porque gente que “parece” inteligente toma argumentos lineales para defender posiciones, en vez de tomarse la tarea de profundizar en la cuestión y buscar argumentos mas sólidos para eventualmente explicar lo que piensan.
Algunos individuos prefieren inventarse una historia a su medida antes que conocer la realidad. Optan por hacer una interpretación lineal de cada hecho del pasado y proyectar el futuro con la misma simplicidad.
Una de las características que mejor define al ser humano, es su capacidad de razonar, de pensar, de analizar todo con determinada profundidad, y es incomprensible el modo que han elegido algunos abandonando esta virtud, esta posibilidad que los hace mejores, únicos e irrepetibles.
En la política, como en tantos otros ámbitos de la vida cotidiana, están los que prefieren animarse a razonar y merodear la verdad, pero también los otros, esos que prefieren invertir la dinámica del razonamiento.
Es notable observar como gente pretendidamente inteligente, y que de hecho lo parece, ha caído en la trampa que le proponen los mercantilistas del juego comunicacional.
Ellos utilizan lo que conocen, porque saben que existe una demanda de razonamientos pre elaborados que precisan para contrarrestar lo que resulta evidente, y en ese juego, han desarrollado una industria, económicamente muy rentable dicho sea de paso, para que algunos que abandonaron su oportunidad de pensar por sí mismos, solo compren premisas falsas que sustentan conclusiones idénticamente falaces.


La tentación de algunos es muy fuerte. Después de todo es más fácil no tener que pensar que hacerlo.
A los que compran argumentos preconcebidos habrá que recordarles que en el camino dejaron la dignidad, y sobre todo que renunciaron a la posibilidad de tener su propia visión, y enriquecerse en el proceso de recorrer alternativas diferentes.
Que muchos seres humanos, hayan elegido dejar de lado esa alternativa preocupa, pero más aun preocupa que los manipuladores del discurso hayan conseguido instalar la idea de que pueden pensar por los demás. Mucho de esto se ve a diario. La industria de la reflexión elaborada está más vigente que nunca, y parece que vino para quedarse.





Esa actitud implica renunciar a la esencia del ser humano. Y aunque algunos lo  sigan haciendo, vale la pena resistirse y honrar esa oportunidad.

Cuando se observa que algunos solo repiten lo que otros ya dijeron, sin aportarle ni un centímetro de impronta propia, tal vez sea tiempo de dudar de sus conclusiones. 
Al menos eso permitirá revisarlas, chequear que en el camino no se hayan colado supuestos falsos, como habitualmente hacen los que pretenden operar con la verdad.
Hay que tomarse la tarea de reflexionar, de meditar, de pensar, de arriesgarse a encontrar conclusiones equivocadas, o fácilmente rebatibles, o inclusive a no encontrar una muy sólida.
De eso se trata, de tomar ciertos riesgos. No siempre se puede conseguir una conclusión que encaje con la visión previa.
Los hechos, la historia, los personajes no siempre hacen lo esperado, ni dicen lo correcto. 
Tiene que ver con que el ser humano es imperfecto, no siempre logra ser consistente, y suele ser claramente contradictorio, lo que no impide que de tanto en tanto pueda asumirse esa cualidad propia con cierta hidalguía.
Cuando se deja de pensar por sí mismo, se corre el riesgo de convertirse en masa, en parte de la manada, en algo que no tiene individualidad, y eso es la negación misma de la especie.
Que muchos hayan claudicado, que hayan cedido su juicio al discurso general, solo porque algunos lo repiten muchas veces y disfrazan con cierta habilidad sus propios relatos, no significa que haya que imitarlos.
Que algunos principios defendidos durante mucho tiempo se desmoronen o encuentren explicaciones distintas a las que se sostuvieron siempre, no significa que se haya perdido el debate, en todo caso se ha ganado la chance de ajustar las ideas a lo posible, a lo real y se ha comprendido el presente con mayor claridad.
Claro está que algunos solo quieren ganar la pulseada panfletaria, para salir del paso y otros, con más ambición ciudadana, entender realmente lo que pasa y la sociedad en la que viven.
Lástima que algunos arrancan desde las conclusiones. Las eligen, las seleccionan y pretenden imponer su discurso discutiendo a diario con una impostada solvencia cuando en realidad solo saben jugar el deporte de alterar las premisas.

Alberto Medina Lástima que algunos arrancan desde las conclusiones. Las eligen, las seleccionan y pretenden imponer su discurso discutiendo a diario con una impostada solvencia cuando en realidad solo saben jugar el deporte de alterar las premisas.

Alberto Medina Méndez.

martes, 4 de diciembre de 2012

   El atril del
    “modelo”.




SUTILES SEÑALES DE DESPEDIDA.
Por : Carlos Berro Madero.


Cualquier observador desapasionado puede percibir 
que Cristina Fernández ha comenzado a despedirse 
 muy sutilmente de su cargo. 
No  está dispuesta aún a 
irse antes del fin de su mandato,
pero comprende, por primera vez, que la “cruzada” épica 
que cree protagonizar, estállegando a su fin.
Se da cuenta que ha perdido el favor de la gente que alguna vez la
votó y que no tiene herederos políticamente “digeribles”.
Repentinamente, dice querernos mucho a los “40 millones de
argentinos”, como una manera de intentar esculpir su nombre en el
bronce.
Mientras tanto, algunos ex aliados suyos comienzan a sacudirse el
miedo y arman sus propios tinglados. Scioli y Massa encabezan la
procesión por el momento.
¿Aparecerán otros?
Al comprobar que le están “mojando la oreja” la Presidente dispara
“munición gruesa” indiscriminada cada vez que aparece frente a su atril favorito, insistiendo con la vigencia de un “modelo” que nadie sabe bien en qué consiste.
El mismo atril desde el cual –según su concepto-, celebra “conferencias de prensa” sin preguntas ni cuestionamientos.
Desde hace algunos días, desgrana allí algunas frases que causan la
impresión de que comienza a construir su legado para la posteridad, al mismo tiempo que libra una “batalla final” con disposiciones que huelen  sospechosamente a una venganza “post mortem”.
Encerrada en un mundo aislado de la realidad no comprende cómo es posible que no aceptemos su “relato”, lamentándose por la injusticia de no haber sido interpretada cabalmente.
Solo el fin de la medida cautelar interpuesta sobre la Ley de Medios la mantiene enfervorizada, sin comprender que nada excepcional ocurrirá el día después.
Debería haber aprendido las lecciones del líder de su partido, el
General Perón, quien siempre dejó en claro que nunca le había ido peor como gobernante que cuando intentó controlar a la prensa.
Pero Cristina siente haber venido a la política para “romper todos los
moldes” y desprecia cualquier consejo, aunque provenga de la
sabiduría pícara del viejo “león herbívoro” (sic).
Ni los pobres jubilados se han salvado de sus invectivas.
Ha llegado para ella el momento de afrontar errores y excesos, y no
parece dispuesta a aceptar sus consecuencias.
Para mal de sus pecados, ha comenzado una etapa en donde todos
toman distancia –aquí y en el exterior-, de sus enfervorizadas
“invitaciones” para celebrar nuevas “guerras santas” contra el mundo.
Dilma  Rouseff y Ollanta  Humala –por citar un ejemplo de recientes
visitas-, le han prestado una sonrisa benevolente SOLO porque
comprenden que más allá del kirchnerismo existe una Argentina que no ha perdido todavía su potencial económico.
Como consecuencia de sus desmesuras, es muy posible que las
lumbalgias  y lipotimias tengan en jaque a Cristina cada vez más
seguido, y no hay quien pueda razonar con serenidad y un mínimo de cordura cuando el organismo le envía reiteradas señales de
agotamiento.
Al negarse a aceptar las limitaciones que le marca un mundo que la
observa con asombro y enorme desconfianza, poco le queda a nuestra Presidente para mitigar la amargura de ver que se le escurre el poder entre las manos. 
No obstante lo cual, parece decidida a seguir adelante“por las suyas”,
 totalmente exhausta.
Ya no se trata de saber cómo le irá en lo personal. 
Es un problema que deberán afrontar sus amigos (si los tiene) y sus médicos.
Nuestro problema consiste en comprender cómo debemos prepararnos para “el día después” y sobrellevar las consecuencias inevitables de un mal gobierno.
Por ello, volvemos a recordar al respecto una expresiva frase de
Melanchton: 
“DEBEMOS PROCLAMAR NUESTRA FE, PRECISAMENTE CUANDO ACABAMOS DE PERDERLA Y ESTAMOS BUSCÁNDOLA POR TODAS PARTES”.
En nuestro caso, sentir que hay vida después del kirchnerismo.
carlosberro24@gmail.com

¿ Y ahora ?



Juan Bautista 
     Alberdi, Hoy.


               La Semana más Trágica.



"Es un déspota todo aquel que cree 
que ser opositor al gobierno es ser 
traidor a la Patria." 
Juan Bautista Alberdi


Visto lo sucedido a partir de la resolución de la Corte Suprema, ratifico que, en los próximos cinco días hábiles, es imposible que el viernes, el fatídico el 7D marcado en el calendario de doña Cristina para terminar con el grupo Clarín, alguna de las partes de la absurda e insólita guerra que ha distinguido a este año, obtenga una sentencia definitiva en Tribunales. Sin embargo, el Gobierno sigue batiendo el parche de una promesa, para cuyo cumplimiento carecerá de instrumentos legales. El viernes 30, por ejemplo, lanzó una nueva compaña, apoyada en una canción horrorosa, en la que se afirmó que, al cabo de una semana, el conglomerado encabezado por Magnetto dejará de existir; de la letra se desprende que ese fallecimiento incluirá al propio diario.


Ahora bien, si no tendrá un fallo que le permita cumplir ese prometido objetivo, ¿qué hará la señora de Kirchner para evitar transparentar su fracaso frente a los fanáticos aplaudidores que la rodean? ¿Cómo hará, por ejemplo, para que la situación no resulte comparable a la inmunda maniobra de imputar a la viuda de Noble haberse apropiado de sus hijos o con el ridículo final que impuso el hermano de Graiver al relato oficial sobre los orígenes de Papel Prensa? En la respuesta a estos interrogantes debe buscarse la razón del título de esta nota.
Es posible –ignoro con qué grado de probabilidad- que doña Cristina pretenda tomar por la fuerza las instalaciones de las empresas del grupo enemigo, sea valiéndose de las fuerzas de seguridad, sea con las patotas que ha prohijado. Si una idea de ese tamaño está circulando por la cabeza presidencial, no estaría de más sugerirle con mucha intensidad que la descarte. Como ya he dicho, me consta que los mandos medios de Gendarmería y Prefectura han realizado consultas acerca de los alcances de la “obediencia debida” a una orden ilegal, lo cual se suma al descontento que continúa produciendo en su seno el tema salarial y el despido del vocero de la reciente protesta, y una invasión de una muchedumbre de energúmenos, integrada por barra-bravas y activistas entrenados produciría un zafarrancho tal que podría derivar en una verdadera conflagración. Antes de actuar de ese modo, doña Cristina debería recordar cuánto le costaron a Eduardo Duhalde las muertes de Kosteki y Santillán.En condiciones normales, el mero planteo de una situación como la que describe el párrafo anterior sonaría, obviamente, a disparatado, pero estamos en la Argentina de 2012. O sea, un país que, además de exhibir su negativa a respetar contratos y fallos y estar aislado y segregado del mundo, se permite encomendar su representación en las cumbres internacionales a un conocido delincuente; un país en el cual sus organismos de derechos humanos se transforman en bandas de estafadores encubiertas bajo la forma de constructoras de viviendas; un país en el cual la campaña de su Presidente fue financiada por laboratorios falsificadores de medicamentos y traficantes de drogas; un país en el cual funcionarios y empresarios, que se roban impunemente los subsidios destinados al transporte público y a la construcción de caminos, causan la muerte de miles de conciudadanos; un país que encarga la impresión de su moneda a una sociedad fantasma, atribuida a su Vicepresidente; un país en el que sus jueces exhiben anillos inexplicables o propiedades destinadas a la prostitución; un país en el cual, a metros de las fastuosas residencias de sus gobernantes, los chicos mueren todos los días de desnutrición y hambre; y miles de etcéteras.

La señora Presidente, una vez más, se vio obligada a cancelar su presencia en la cumbre de UNASUR. La información acerca de su salud, cuyo secretismo sólo es comparable a la forma en que se maneja igual tema en Cuba o Venezuela, es de enorme trascendencia institucional. Nótese que hasta el señor Binner, en su condición de médico, hizo suya la primigenia recomendación pública de Nelson Castro, que sugiriera un urgente descanso a nuestra primera magistrada. Pero, claro, un régimen tan personalista como el que nos rige, en el cual sólo existe una persona en su vértice, no permite delegar el mando; por lo demás, si la ciudadanía se enterara que Guita-rritaBoudou o Beatriz Rojkés de Alperovich quedan a cargo de la Casa Rosada, saldría de inmediato a la calle a manifestar su descontento y su hartazgo.
Pero la soledad presidencial, que describí en una nota reciente –“Adán en el ‘Día de la Madre’”- se agravó esta semana, tal vez debido al cuadro psicológico -¿o psiquiátrico?- que afecta a la viuda de Kirchner, cuando ésta comparó, por su enésima cadena nacional, a los denostados fondos-buitre con los jubilados, que infructuosamente demandan en los tribunales que se les pague sólo lo correcto, siempre más que sus actuales salarios de hambre. No se detuvo la señora Presidente en ese infausto comentario sino que, a renglón seguido, dijo: “es muy fácil hacer socialismo con la plata del Estado, con la plata del Estado todas hacen socialismo y justicia social”; lo absurdo es que la haya pronunciado quien ha usado y abusado, tantos años, de ese recurso en su propio beneficio. A la enajenación de toda la clase pasiva –con la natural exclusión de quienes fueron beneficiados sin haber realizado aportes- se sumó la indignación, al saber que la madre de doña Cristina, de edad muy inferior a la de muchos reclamantes, no sólo hizo juicio a la ANSES sino que, milagrosamente, logró cobrar lo que la sentencia ordenó.El documento de la Iglesia, difundido esta misma semana, puso los puntos sobre las íes, y lo mismo hicieron los jueces de la Cámara Civil. Sean bienvenidas todas esas advertencias y quejas, aún cuando hubieron podido y debido ser formuladas hace mucho tiempo: ni los fantasmas del enfrentamiento civil y de la disolución nacional, ni el atropello a la Justicia son una novedad; es más, con sólo revisar el curriculum de los Kirchner se comprueba que no han cambiado nada desde los ya lejanos días de Santa Cruz. En el mismo sentido, aunque también muy tarde, Luis Bameule llamó a sus colegas empresarios a la reflexión, recordándoles que los modelos prebendarios, de los que tanto disfrutaron, producen atraso y pobreza.En fin; Argentina entró en la recta final, camino a un disco envuelto en la bruma. Qué encontrará el viernes 7D, cuando llegue a él, sólo lo sabe la Presidente más poderosa y más solitaria de nuestra historia reciente.