Buendianoticia 8.Blogspot.com

lunes, 8 de julio de 2013

En agosto . . .


    2013
8 de julio.


El 12 de         
agosto
puede
comenzar
una crisis 

de gobernabilidad.                                          

Los diarios de ayer reflejan un clima de fin de ciclo signado por el hartazgo, el estancamiento de la economía, la inflación y la presión impositiva desmedida. El gobierno prácticamente se quedó sin respuestas económicas ante el crecimiento muy bajo que se espera este año y tal vez los próximos dos. Las señales de cambio empiezan a multiplicarse, por ejemplo, con la impresionante baja de votos que acaba de sufrir el kirchnerismo en las elecciones legislativas de Misiones. Está en preparación, asimismo, una nueva protesta social para el jueves 8 de agosto, horas antes de iniciarse la veda electoral. Un vuelco masivo de la clase media en las calles de los grandes centros urbanos a horas de los comicios podría tener efecto más concreto que las grandes marchas del 13S y el 8S del 2012 y el 18A de este año. El freno a la creación de empleo juega un papel determinante en la caída electoral del gobierno y corre parejo con la falta inversiones ante un clima cada vez más hostil hacia las empresas por parte del Estado. Una prueba de fuego fue el comienzo de la aplicación del blanqueo de capitales. Las expectativas oficiales se vieron defraudadas por el pobre estreno del CEDIN. Es que hay escasa predisposición del público a legalizar sus capitales no declarados a través de un instrumento que se parece a un dólar falso. En fin, un nuevo fracaso de Guillermo Moreno asesorado por el inefable Ricardo Echegaray. A la luz de estos traspiés económicos surge más claramente el desequilibrio mental de estos personajes, que están amparados por una presidente que después de la operación de tiroides agravó su tendencia a la megalomanía. Como resultado de esta negación de la realidad, pese a estar en plena vigencia un cepo cambiario, en el primer semestre del año se perdieron reservas internacionales por más de 6.600. millones de dólares.

Soflanding o crash
La muy probable derrota del Frente para la Victoria en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias del 11 de agosto en la Provincia de Buenos Aires tendría un impacto más que suficiente como para desatar una crisis de gobernabilidad. 
Ésta tendría diversos componentes. 
El más grave en términos de fuga de poder sería para el gobierno la pérdida de la mayoría en las dos cámaras del Congreso.  
En este punto, la baja de diputados del FpV estaría atenuada, porque éste renueva menos bancas que la oposición. 
Otro capítulo del riesgo de gobernabilidad se abriría si la Corte Suprema, como todo parece indicar, falla en el caso Clarín confirmando la sentencia de la Sala I de la Cámara Civil y Comercial Federal, que declaró la inconstitucionalidad de artículos claves de la ley de medios. ¿Intentará el gobierno provocar la renuncia de Ricardo Lorenzetti y otros ministros de la Corte en caso de perder las elecciones? 
La materialización del cisma latente en el PJ será probablemente el factor que marcará la magnitud de la crisis. En este punto, se trata en principios de un análisis de los números. 
Los resultados en la Primera y Tercera Sección de Buenos Aires mostrarán a las claras si los intendentes claves del conurbano jugaron doble, apoyando las listas del FpV y también colocando candidatos propios en las del Frente Renovador. 
Si este juego doble se convierte en la causa principal de la probable derrota del oficialismo, el PJ entraría formalmente en crisis. 
Podría haber entonces condiciones para que entre los gobernadores del justicialismo aparezcan voces disidentes que coincidan con el proyecto de Sergio Massa o que se aparten por las suyas de la Casa Rosada. 
El principal componente económico de la potencial crisis sería una explosión cambiaria que hoy está contenida por la venta masiva de bonos dolarizados de la ANSES, orientada a bajar el dólar blue.  
En los últimos días, este organismo vende 80 millones de dólares cotidianamente y no logra bajar el blue de los 7,95 pesos. Para el 12 de agosto, estas ventas de la ANSES y las compañías mineras puede ceder ante una alta presión compradora, esto sobre todo en caso de que falten los dólares del blanqueo que se esperan.

Cristina jamás se enfrentó a una situación de esta gravedad. Su crisis más difícil fue contra el campo en el 2008-2009, pero el peronismo le respondía entonces ciegamente y la justicia no interfería con el gobierno. 
Tal como se plantea la eventual crisis del 12 de agosto, si el gobierno obedeciera a las leyes de la política, debería empezar a negociar una retirada ordenada consensuando la política económica con los gobernadores y renunciando la presidente a todo intento de reformar la Constitución Nacional. 
Con los antecedentes que existen, no sería de extrañar que intente hacer todo lo contrario. 
De ser así, la gobernabilidad empezará a caminar por una cornisa.
Extractado del .
Informador Público.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario