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lunes, 16 de julio de 2012

Modelo y relato ...


LA SINTONÍA EQUIVOCADA.
Por Ernesto Bobek Cáceres.
      ebobek@fibertel.com.ar.


Modelo y Relato son términos con los que se intenta condensar la ideología política de un inexistente gobierno nacional y popular. Se han exacerbado los personalismos, -esencialmente el de la primera mandataria- quien está convencida que con el “cristinismo” nació algo así como la “Nueva Argentina” de la que ya hablaba Perón en los libros de lectura para niños del entonces primer grado inferior.
            Si nuestra presidente no deja de ponderarse y rectifica rápidamente el rumbo político y económico, la violenta colisión no será una posibilidad sino una consecuencia inevitable. Quedó en evidencia que el famoso “blindaje” era cartón pintado. Se paró la construcción que es uno de los grandes motores de la economía; se redujeron las ventas de automóviles y en mayor proporción las de vehículos utilitarios y camiones. A la par de una tan antojadiza como ilógica regulación de todas las actividades por parte del gobierno, alarma la recesión en toda la actividad comercial.
            Para colmo, la soja a U$D 614.- ya no alcanza a tapar el impúdico despilfarro. Sus funcionarios niegan la inflación pero cuando se les repregunta y se les dan pautas concretas con precios inocultables, trasladan el diálogo al problema económico internacional en el que estamos todos inmersos. Ergo, la culpa jamás es del gobierno.
La situación de la Provincia de Buenos Aires             Daniel Scioli en algún momento vendió su alma a Néstor Kirchner. 

El porqué lo hizo tiene mil versiones, ninguna confirmada. 
Muerto Néstor, el cristinismo tomó nota que el gobernador mide electoralmente mejor que la presidente. Cuando Cristina advierte que el siniestro “Plan Mariotto” no servía ni para quitarle los caramelos a un chico, puso a trabajar a La Cámpora y a su gabinete, quienes al grito de ¡Mayday! y ¡Banzai!, trazan el macabro “Plan secarle la provincia a Scioli”. “Olvidaron” que Buenos Aires aporta más del 60 % del total de fondos coparticipables y que el 50 % se los queda el gobierno como premio por repartirlos a quien le place.
            Le mandaron los gremios a hacerle paros por el pago escalonado del aguinaldo. 

Desde el ejecutivo, ¿nadie se da cuenta que la gente sabe muy bien quién está pisando su dinero en virtud de una interna política motorizada desde el oficialismo?
            El ex motonauta -hoy uno de los pocos presidenciables con miras a 2015- sabía que venían por su cabeza y eludió una lucha frontal que le harían perder en forma humillante. 

Se dio el lujo de dar una conferencia de prensa -un ritual maléfico según el Libro del Modelo- y se sometió a las preguntas del periodismo. 
Habló de su alineamiento con el gobierno central y de su permanente diálogo con la presidente. 
Esas malditas aspirinetas que utilizó Scioli para paliar la gangrena de recursos con que lo querían liquidar, sacan de quicio a la presidente y a todo su séquito de obsecuentes quienes esperaban una renuncia para tumbarlo del tablero. 
Al no producirse, desde Olivos le socavan poder prometiendo favores a los intendentes del conurbano.
Precisamente el de Lanús, -el hasta hoy ignoto Darío Díaz Pérez- recibió instrucciones para transmitir que la presidente (refiriéndose a Scioli), habría afirmado que “No sabe gestionar, que es un desastre, que se vaya de la Provincia y que la gobierne otro”. Por su parte, el Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez dijo que “Buenos Aires necesita ser gobernado por dirigentes que sean de la provincia, que la conozcan y que interpreten su sentimiento”. Estos dichos, como los de otros rastreros del poder se publicaron en diversos medios, y Cristina -si en algún momento le conviene- los va a negar. Los Díaz Pérez, Domínguez y otros que se arriman a la presidente buscando su minuto de fama, deberían tomar nota que ciertos favores pueden terminar en suicidio político.
Traslado de la situación al resto del país
            Otras provincias, encabezadas por Córdoba y Santa Fe, -grandes colaboradoras del fondo de coparticipación federal-, no reciben lo que debieran y lanzaron sonoros reclamos, ya que tampoco les alcanza para pagar los sueldos. Como diría la presidente, que las provincias no se hagan los rulos, ya que no se puede tirar manteca al techo cuando hay que financiar planes (léase votos), ocupar fondos en Automovilismo y Fútbol Para Todos, más de dos millones de dólares diarios para la inoperante Aerolíneas Argentinas, otras sumas para aumentos de legisladores, etc., etc.
El rumbo oficial
Independientemente de los alcahuetes de siempre que se desgañitan por hablar maravillas del “modelo”, ya el gobierno saqueó lo que pudo: AFJP, ANSES, BCRA. 

Entre otras delicias inflacionarias, se agregó cepo total a la adquisición de dólares para atesoramiento y la obligatoriedad de las compras de propiedades en moneda nacional. Aumentaron los combustibles de YPF, y en mayor proporción la nafta más económica. Sumemos los aumentos a colegios y prepagas y ya tenemos un menú “tren fantasma”.
            Todo ello nos confirma que el panorama de alta inflación y retracción de la actividad comercial, no es invento de economistas opositores. 

Señora: ¡Ud. lo hizo! y le quedan dos caminos:


 1) Cambiar rápida y drásticamente las políticas de su gestión y gobernar para todos, lo que lo que la puede llevar a terminar su mandato hasta con honores; ó :


2) Seguir como hasta ahora, privilegiando selectos amigos del poder, protegiendo a corruptos de su entorno y asociada a tiranos como Chávez, Correa y Morales, corriendo el riesgo de no terminar su mandato por un default que le hará perder su ya menguada popularidad, y, aún de terminarlo con causas judiciales sin paraguas de jueces amigos. Sus agresivos monólogos de auto halago hacen ver que Ud. aún no se percató de la gravedad política, social, institucional y económica que conlleva la situación cuya responsabilidad no podrá transferir a nadie, puntualmente por su increíble jactancia.
            Me permito finalmente adaptar la famosa frase de Bill Clinton a la realidad argentina: 

“Es la economía que destruyeron políticos corruptos, estúpido”.
CABA, 11/07/12 .

¿ Que nos falta aún?

Las 
Posted: 
09 Jul 2012 09:43 
AM PDT.
No me parece.
La etapa revolucionaria de la dictadura del proletariado pasó. No la cree nadie, se vieron los resultados y cómo cayó a pedazos. Pero no solo eso, también el totalitarismo que necesitó, el control policial político sobre las consciencias, las persecuciones, el hambre y la corrupción. Como permitió encumbrar a una pequeña élite que parasitaba al resto de las sociedad.
El chavismo, el kirchnerismo, el orteguismo, el correísmo, el evismo, no son una continuidad sino instrumental de aquél proceso. 
No tienen un contenido ideológico, Evo Morales no sabe siquiera que los romanos no llegaron a América, Cristina Kirchner piensa que la fórmula del agua es H2 cero. 
Este neo-socialismo no va detrás de un proyecto ideológico sino únicamente de su mal resultado. Al contrario que los socialistas ingenuos, ellos han descubierto en la izquierda y el socialismo un instrumento para construir una dictadura en la que encumbrarse y formar a su alrededor una oligarquía. No son fanáticos que chocan contra la pared, sino bandidos que promueven el fanatismo para hacer su agosto. Lo que en el socialismo romántico era la consecuencia no querida, el fracaso, en ellos es el objetivo, el éxito.
Por eso que es inútil una discusión de ideas (digo ideológica en el sentido en el que se usa la palabra en el lenguaje diario). Se trata de un problema político, la simulación de la democracia para robarse la legitimidad, y la simulación del socialismo para robarse el botín.
En Argentina se inicia el proyecto de destruir la constitución, un documento como aval del poder absoluto desnaturalizando por completo lo que una constitución es para legitimar las agresiones de una parte de la sociedad a otra que será parasitada. 
La legitimación de la guerra interna como procedimiento civil. 
Y este movimiento tiene su apoyo tal vez mayoritario porque la división de la sociedad que en realidad deslegitima el proyecto, ya ha ocurrido. Las brujas han sido creadas y ahora es la etapa de cazarlas en nombre de la continuidad del sistema.
Entonces ¿qué hacemos? Pues a una fuerza política se le opone otra fuerza política. 
Y la lucha requiere una composición de lugar. 
No siempre se le ofrece al enemigo la batalla en el campo que propone. 
Este, creo, tiene que ser el caso.
El kirchnerismo busca la captura de un poder nacional unitario. 
Un estado central dueño de todo y ellos dueños del estado central. 
Eso lo hace incompatible con el federalismo.
Si vemos la utilidad que el gobierno nacional le presta al país es sólo una carga. La situación es bien distinta a la de 1853 donde había que pensar cómo contrapesar el poder de los caudillos con un gobierno nacional civilizador. 
La ecuación es inversa hoy. 
Pero por un gobierno nacional solamente, sino por un estado nacional parasitario y un gobierno nacional que ha descubierto cómo explotarlo.
Las provincias han cedido el poder de recaudación. 
Los municipios son un adorno en la Constitución. Sin embargo los recursos políticos, el botín fiscal, proviene de las provincias y municipios. 
Es claro que si la recaudación fuera municipal y la coparticipación fuera inversa, la pirámide del poder también sería inversa y el gobierno nacional podría ser un simple representante exterior de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
 Nombre que debería tener el nuevo proyecto.
Con eso, el kircherismo no es posible.
Por supuesto que hay provincias con vocación sólo parasitaria. 
No hay por qué contar con ellas. 
Ni siquiera es cierto que no puedan vivir sin ser criadas como gallinas. 
Lo que no es posible es que sobrevivan si son bolsas de trabajo, juntaderos de vagos. 
Pero ni siquiera importa.

¿Que es peor?


¿DESAJUSTES 

EMOCIONALES   O




SOBRE-ACTUACIÓN?
 por Jorge R. Enríquez (*)


En forma coincidente, algunos de los más respetados analistas políticos centraron sus columnas dominicales en La Nación, Clarín y Perfil, entre otros, en el estado emocional de la presidente de la República.
Es un aspecto que desde hace tiempo motiva comentarios más bien asordinados, pero que las intervenciones públicas de la señora de Kirchner de la última semana hicieron salir a la luz pública con toda su crudeza.
En tales exposiciones, en especial en una que realizó en cadena nacional con la excusa de presentar una línea de créditos para jubilados financiada con el dinero de...los jubilados (parece kafkiano, ¿no?), se la vio incoherente, con notorios desvaríos, cambios de humor y una potenciación de su ya constante autorreferencialidad.
En lugar de aportar rumbos ciertos y argumentos racionales, sus discursos giran cada vez más sobre sí misma. Ha ido acentuando el patetismo, el carácter sacrificial de lo que sólo ella ve como una gesta heroica, y ahora agrega a ese inverosímil relato la adjudicación de culpas a los argentinos, quienes no estaríamos a la altura de ella y su finado esposo.
¿Es realmente el producto de una afección emocional o psíquica, o se trata de sobreactuar ciertos rasgos que desde el comienzo de su viudez tuvieron particular relieve en las encuestas de opinión?
Si esta última fuera la respuesta, debería saber que hay un punto en que la puesta en escena permanente del dolor por la pérdida de un ser querido puede convertirse en un elemento más bien ridículo. 
Todas las personas de cierta edad hemos perdido a familiares o amigos cercanos. 
Es la ley de la vida, y no hay sentimiento más respetable que esa aflicción.
Pero cuando, de un modo ostensible, se pretende extraer un rédito de ese dolor, hay una mezquindad que tarde o temprano se hace evidente. Y entonces puede ocurrir que la reacción de quienes debían ser los destinatarios de esa comedia sea dura e irrevocable.
Hay también, en esas actitudes presidenciales, toda una concepción del poder. Para los Kirchner, no valen las instituciones. El Estado son ellos. Por eso hacen y deshacen sin dar mayores explicaciones, sin atenerse a reglas generales, sin siquiera volcar esas decisiones en leyes o decretos. Así, por ejemplo, en medio de uno de esos discursos, la presidente resolvió que no enviaría más a la Gendarmería a las provincias.
El caso es digno de un breve comentario. Se sabe que nueve gendarmes perdieron la vida cuando transitaban una ruta en las proximidades de Cerro Dragón, adonde habían ido para auxiliar a las fuerzas provinciales en el grave conflicto allí suscitado. Fue un accidente de tránsito, de los tantos que, lamentablemente, a diario ocurren en las rutas argentinas. Pero la primera mandataria vio en él una señal de alguna conspiración ("Quienes buscaban a un muerto, ya lo tienen") y decidió en el acto que ya no mandaría gendarmes ni fuerzas federales a ninguna provincia, aún cuando lo ordenara un juez. "Que me procesen", desafió.
Es decir, se puso, según su propia confesión, al margen de la ley. 
¿Se atreverá algún juez a procesarla?

ORDEN PRESIDENCIAL: ZONA LIBERADA
Otro aspecto muy preocupante del "Aló Presidenta" de la semana pasada fue la decisión, también adoptada sobre la marcha durante su caótica alocución, de retirar a la Policía Federal de las inmediaciones de la Plaza de Mayo el día en que iba a realizarse el acto convocado por Hugo Moyano.
¿Cuál fue el motivo de tan extraña determinación? Uno solo: tratar de disuadir a quienes podían concurrir espontáneamente para que no lo hicieran, al temer por su seguridad.
Fue un hecho gravísimo. 
La Jefa de Estado se despreocupó expresamente de la seguridad de una parte de los ciudadanos, sólo porque era un sector de la población que iba a formular reclamos de manera pacífica, estableciendo una verdadera "zona liberada".
Afortunadamente, nada ocurrió. 

¿Pero qué hubiera pasado si había hechos de violencia? 

¿Es lícito que un gobernante abdique de su deber de proteger la seguridad de sus conciudadanos?
¿Y cuál sería el fundamento alegado (el real es el que antes señalé) de esa decisión? 
Imposible saberlo porque se actúa con el estilo Moreno, a través del hecho consumado, sin actos administrativos, que deben ser motivados.
(*) El autor es abogado y periodista Viernes 6 de julio de 2012
 Dr.Jorge R. Enríquez
jrenriquez2000@gmail.com
twitter: @enriquezjorge 

domingo, 8 de julio de 2012

Solo la realidad, para tener en cuenta ...


Comentarios.

Carlos Alberto Castriota. 

El Gobierno Nacional retacea el envío de fondos a la Provincia de Buenos Aires. 

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires recorta por ello las inversiones de Obra Pública y los subsidios para sueldos docentes en las Escuelas Privadas.
Sin Obra Pública no hay progreso, sin sueldos docentes no hay educación. 
El Gobierno Nacional divide a los Sindicatos cuando estos deben estar unidos para defender los derechos de los trabajadores.
El Gobierno Nacional niega la inflación creciente que tenemos con datos del INDEC que no se ajustan a la realidad.
El Gobierno Nacional "quiere convencernos sobre que transitamos la vereda del sol cuando en realidad lo hacemos por la de la sombra".
A casi 200 años de la Declaración de la Independencia somos dependientes de la cadena de errores de un Gobierno Nacional autista.
El Gobierno Nacional debe retirarse a tiempo llamando a Elecciones Nacionales anticipadas. 
Si así no lo hiciere seguirá cometiendo errores y Dios y la Patria se lo demandarán.
Carlos Alberto Castriota
D.N.I 10627447.

miércoles, 4 de julio de 2012

Es cada dia más grave. . .



LAS BATALLAS 
DE CRISTINA 
CONSIGO MISMA.

Por Carlos Berro Madero.

O la Presidente ha perdido la prudencia definitivamente, o los medicamentos que le suministran para equilibrar su falta de tiroides la hacen derrapar todos los días con comentarios de confrontación de una violencia verbal que habíamos dejado atrás con el fin de la dictadura militar.
A esta altura de los acontecimientos, debería haber comprendido que tener buenos modales es un imperativo a ser ejecutado por el Presidente de cualquier gobierno, por razones de prudencia y buen juicio.
Hubiera sido conveniente también que afirmara sus endebles certidumbres, abandonando ciertas conjeturas apresuradas y emotivas que la llevan a expresarse públicamente mediante conclusiones que tienen muy poca relación con la verdad.
Sus opiniones -cada vez peor fundadas-, están basadas en el alto voltaje de un sistema nervioso que da la impresión de estar al borde de un colapso por agotamiento, y su omnipotencia intelectual le impide formarse juicios de valor razonables.
Esto va “in crescendo”.
Habría que recordarle que en la vida “solamente hemos de ocuparnos de aquellos objetos para cuyo conocimiento cierto e indudable parecen ser suficientes nuestras mentes”, como decía Descartes. 
La de ella parece no tener la capacidad necesaria para descifrar algunos temas que no domina, lo que no parece arredrarla para avanzar con juicios de valor que delatan su imposibilidad de distinguir lo falso de lo verdadero.
Adquiere vigencia hoy más que nunca la conocida fábula del rey que paseaba desnudo por la calle mientras recibía los comentarios de sus cortesanos admirándose por su “elegante vestimenta”; hasta que un día un niño pequeño exclamó asombrado al verlo pasar: “qué curioso, el rey anda desnudo”.
La desnudez de Cristina nace de considerar “indigno” para ella el tener que confesar que ignora algo, mientras cree que sobre dicha ignorancia puede construir “razones verdaderas”.
Oírla en estos días frente a los rechazos que comienza a provocar su ausencia de la realidad, nos muestra a quien siente haber arribado a la cumbre del conocimiento humano y ha decidido no oír más que la melodía que ella misma interpreta en soledad.
Al mismo tiempo, no se concede jamás el más leve beneficio de la duda para poder encontrarse con lo que no sabe: nada parece estarle vedado, y habla en un idioma plagado de agresividad que sólo aplauden sus “leales”.
En sus palabras no puede encontrarse claridad alguna para los problemas que nos asfixian, porque sus conjeturas personales provienen de una franca impotencia para distinguir qué le está ocurriendo al libreto de un “modelo” que nunca se supo bien qué era y que en estos días navega a la deriva de su impronta parlante.
Por otra parte, su omnipotencia, nacida al calor de una soberbia que la hace presentar sus “hallazgos” como fuente inagotable de éxitos continuados, demuestra que no parece advertir la contaminación que ha sufrido su espíritu por haber creído que un acto de “disposición voluntaria” puede cambiar el eje de un problema, en tanto emane de una cierta autoridad para plantearlo.
Habla y habla batallando con todos a destajo, sin haber conseguido elaborar dentro de sí misma conclusiones “ciertas” que pudieran llevarla a interpretar correctamente los conflictos que debe afrontar un país en decadencia.
Nos está haciendo partícipes de su confusión, su impotencia y su resentimiento, acentuando su deseo irracional de atacar sin descanso a quienes la contradicen.
A ello se suma el coro de adulones que la rodean: una cadena de eslabones débiles y artificiosos que no sirven nada más que para reconocer su enorme impotencia.
El stress que la domina ha terminado siendo para ella un estado en el que siente que todo es una emergencia.
La que ella imagina, y por lo tanto no puede resolver.
carlosberro24@gmail.com

miércoles, 27 de junio de 2012

¿ Y el estado, donde esta?



OMISIÓN DE PREVENCIÓN E INSEGURIDAD

Por Ernesto Bobek Cáceres.



Abogado (Justa Causa)
                                                      ebobek@fibertel.com.ar


Aún quienes no somos moyanistas, reconocemos que el reclamo respecto al impuesto a las ganancias es justo, esencialmente para quienes tienen sueldos -y no ganancias- de entre $ 6.000.- y $ 14.000.-, éstos últimos con dos o más hijos.
            Si la convocatoria del secretario general de la central obrera resultase un fracaso -que es a lo que apunta el oficialismo convenciendo como sea a quienes habían comprometido su asistencia para que no lo hagan-, el gobierno aducirá, tal como lo adelantó hace unos días el pasquín El Argentino en titular catástrofe, que “Moyano se quedó solo”.
            Si por el contrario, el camionero llena la plaza y no se producen incidentes, que es lo deseable, el cristinismo intentará que el triunfo de Moyano pase sin pena ni gloria en la forma más desapercibida posible. Ya tienen muchas fichas a favor: Habrá transporte público, tanto transporte colectivo como subterráneos y trenes y también funcionarán los bancos. Lo único que puede verse un tanto alterado es el transporte aéreo.
            De producirse incidentes en Plaza de Mayo, se pueden dar escenarios impredecibles. La presidente anunció que no va a proporcionar seguridad para la marcha y solicitó que la Justicia la procese a ella si algo ocurriera, porque “…no voy a permitir que a ningún gendarme le pase algo…Le dí instrucciones al Secretario de Seguridad y a la Ministra de Seguridad para que no haya personal de seguridad durante el tránsito de personas…no es justo tampoco que los trabajadores (se refería al personal de fuerzas de seguridad) tengan que ser insultados, escupidos o empujados…”.
            Resulta paradójico escuchar tamaños dichos de quienes son gobierno desde hace 9 años, y a lo largo de los mismos permitieron que miembros de las fuerzas de seguridad fueran no solo basureados y escupidos, sino también seriamente lesionados por delincuentes que simpatizaban con el kirchnerismo. Debería recordar también la presidente que en muchas ocasiones se obligó al personal de las fuerzas del orden a concurrir desarmados a manifestaciones con concentración de gente de alto riesgo, con sus caras cubiertas, palos, fierros y bombas molotov entre otras delicias. También ese personal tenía instrucciones expresas de no reprimir ningún tipo de agresión.
            Rogaremos que no se produzcan incidentes que redunden en aún más enfrentamientos que los que ha provocado el gobierno muchas veces con la inestimable colaboración de quienes hoy se encuentran en la vereda de enfrente.
            Se ocasionen o no dichos incidentes, la nota de mayor gravedad la dio la propia presidente cuando asumió públicamente que podía ser procesada por ello. Al manifestarlo, quedó al filo del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público, ya que estaría faltando a su deber como funcionaria pública, lo estaría reconociendo, y aún así afirma que asume sus consecuencias. El hecho merece el análisis de un fiscal, quien también deberá ordenar en su caso se investigue a todos los funcionarios públicos que se encontraban en la alocución de la primera mandataria y se pusieron de pie para aplaudir y apoyar sus dichos, a fin de analizar la posible responsabilidad de los mismos, en calidad de partícipes o cómplices.
            Nunca es bueno jugar con fuego, pero menos aún que lo haga la persona que tiene el cargo de mayor responsabilidad en la República. La seguridad no es una gracia o merced que nos dispensan quienes nos gobiernan. Procurarla y brindarla es una indelegable función del Estado. Esa necesaria seguridad, sale de los bolsillos de los ciudadanos y no puede quedar supeditada ni condicionada por el capricho de funcionarios públicos.
            Si nos dejáramos llevar por los parámetros que expuso nuestra presidente, no nos debería extrañar que en una semana pudiera manifestar que tomó conocimiento que distintos incendios que se produjeron a lo largo del tiempo provocaron lesiones y principios de asfixia a las personas especializadas, preparadas y encargadas de sofocarlos. Consecuentemente podría disponer que se desmantelen todos los cuarteles de bomberos. Podría agregar que si algo comienza a arder, que arda, pero que no puede permitir que esos muchachos corran riesgos, cuando no son responsables de haber provocado el fuego ni de su propagación.
                        Los temerarios dichos de la primera mandataria provocan alarma y consternación. Así como la inseguridad jurídica propiciada y alentada por miembros del actual gobierno ha asestado durísimos golpes a la industria, el agro y el comercio, la seguridad ambulatoria de los argentinos ha quedado reducida a la nada. Es así que la inseguridad, - hoy principal preocupación de los argentinos-, se ha convertido en la nave insignia del fracasado modelo nacional y popular. 

lunes, 25 de junio de 2012



Amargo Tereré.
“Si quieres hacer la paz, 


no hables con tus amigos; 
habla con tus enemigos”
Moshé Dayam.
La destitución del, ahora, ex Presidente Lugo por el Congreso de la República del Paraguay, más allá de la velocidad impresa al trámite legislativo –idéntica a la que usa el oficialismo aquí para aprobar, en trámites express, todos los proyectos del Ejecutivo- ha sembrado una profunda inquietud en las pseudo democracias, todas ellas delegativas, de América del Sur. Los gobiernos de Venezuela, Ecuador y la Argentina, acompañados por una declaración retórica de Brasil, vieron como se afeitaban las barbas de su vecino y correligionario, y pusieron las propias a remojar.
Porque, a despecho de la intencionalidad política de quienes dicen encarnar proyectos similares al “socialismo del siglo XXI” del decrépito papagayo caribeño, en el Paraguay no hubo “golpe” alguno sino que, muy por el contrario, fueron las propias instituciones de la Constitución las que pusieron fin a una aventura encarnada por un solo hombre, sin partido y sin apoyo. Como sucediera en Honduras, donde el Presidente fue destituido por desobedecer una sentencia de la Corte Suprema de su país, que inmediatamente fue castigado con el aislamiento por estos mismos “neo-ofendidos”. Para curarse en salud, recordemos, el inefable Correa “vendió” (y sus hipócritas colegas “compraron”) como golpe de Estado una mera huelga policial en reclamo por mejoras salariales, y consiguió que sus pares activaran las cláusulas regionales de protección a la democracia.
Porque lo que vimos esta semana en Asunción es, tal vez, la reacción civilizada y constitucional de los pueblos de América ante los desmanejos de quienes, mesiánicamente, se sienten dueños y señores de sus destinos. En un mundo globalizado, que no tolera ya los golpes militares, parece haberse encontrado un nuevo camino, y los que enarbolan sus mayorías electorales para usufructuar del poder lo saben. El refrescante tereré puede expandir sus efectos y eso, claro, les preocupa sobremanera.
Si las informaciones de que dispongo son verídicas, doña Cristina se habrá convertido, una vez más, en el hazmerreír internacional: con bombos y platillos, el Gobierno anunció el retiro de su Embajador en Asunción, Rafael Romá; sin embargo, mis amigos paraguayos me dicen que éste se había despedido, con un gran cocktail y muchos agasajos, hace ya dos meses, y que la representación diplomática está, desde entonces, a cargo de un encargado de negocios. ¿Ese personaje notable, don ex Twitterman, no habrá tenido ocasión de informar a doña Cristina ese “pequeño” detalle?
En la Argentina, por otras vías y diferentes razones, también parecen haberse activado mecanismos nuevos, que señalan que se están juntando, en la vereda de la protesta, actores de todos los géneros. Viejos aliados del kirchnerismo prebendario, organizaciones sociales excluidas del calor de las billeteras gubernamentales, partidos políticos cuyas cúpulas han dejado de interpretar a sus afiliados, sindicalistas expulsados de los despachos oficiales, nuevas conducciones combativas de gremios tradicionales, honestos ciudadanos que ven como la inflación destruye sus ingresos, individuos hartos de la prepotencia oficial, víctimas de la creciente inseguridad, chacareros cansados del permanente expolio, recientes descubridores de la corrupción oficial, gente indignada ante el ejercicio de la Presidencia por un notorio delincuente, peronistas de la vieja guardia desconformes con sus juveniles reemplazos, gobernadores e intendentes con las arcas vacías por la voracidad de la Casa Rosada, industriales con problemas de importación y exportación, ahorristas esquilmados y limitados por medidas que desconocen, y simples hombres y mujeres de la calle repugnados hasta por el innecesario y obsceno gasto en el traslado del hijo presidencial, convergen con los renacidos “caceroleros” para generar un ruido político que no se oía en el país desde hace años.
 El 31 de octubre de 2010, en una nota a la que titulé “Muchos muertos en uno”, inserté dos párrafos que, a la luz de la agitada semana que hemos vivido y de lo que promete la próxima, resultan casi proféticos: “Porque lo cierto es que, esa mañana, en el Calafate, murieron muchas personas a la vez: el marido de doña Cristina, el jefe político de la Presidente, el padre de Máximo, el Presidente del PJ oficial, el verdadero ministro de economía, el real presidente del Banco Central, el Secretario General de UNASUR, el conductor de la diplomacia nacional, el dueño de los negocios non sanctos, el jefe de los testaferros, el árbitro equilibrista entre tantos sectores con fuerzas contradictorias y enemistadas” y “Pero, como dije, lo que hoy más me preocupa es el reemplazo en la administración de los conflictos entre las distintas alas del kirchnerismo que, con toda lógica política, comenzarán a disputarse los espacios de poder, y de dinero, a partir de mañana mismo”.
Desde la muerte de don Néstor (q.e.p.d.), la señora Presidente ha perdido esa capacidad de arbitrar y componer con que su marido dotaba al Gobierno. E inició una purga, a la que se puede calificar sin pudor como “stalinista”, para desprenderse de quienes fueran los principales adláteres de Kirchner. Así, pasaron a llorar más sentidamente ese fallecimiento personajes tales como don Alberto Fernández, don Rudy Ulloa Igor, don Hugo Moyano, don Julio de Vido, don Ricardo Jaime, don Claudio Cirigliano, don Enrique Eskenazi, don Anímal Fernández, y muchos otros ahora ex amigos del poder o, directamente, testaferros y socios de éste. Doña Cristina ha optado por encerrarse en un círculo cada vez más pequeño, que comanda el Chino Zanini, desde el cual las órdenes bajan hacia los radios que emergen del núcleo central de esa rueda.
El sobrenombre de quien está detrás del trono no es gratuito. Ha abrevado en el maoísmo, y pretende reproducir aquí lo que los líderes chinos han logrado allá: una nueva forma de capitalismo, conducido y digitado por quienes disponen del poder político irrestricto que el Partido Comunista ha conservado y engrandecido en los últimos años. Sin embargo, el fracaso económico, producto de la torpeza y de la ignorancia de los llamados a “profundizar” el modelo, hará que todos sus esfuerzos terminen en la nada, si nos olvidamos del enorme costo que habrá implicado esa tentativa para el país.
Porque, convengamos, la peor herencia del cristi-kirchnerismo será la multitud de pobres –casi el 20% de la población de la Argentina- que, literalmente, comen todos los días con los diferentes subsidios que este Estado clientelista les entrega y que ya resultan impagables. ¿Cómo y qué hará el sucesor de la Presidente para desactivar esa bomba de tiempo que, irremediablemente, amenazará con estallar en forma inmediata? Se trata de ciudadanos que, ya por generaciones, no trabajan ni han trabajado nunca, y que no están preparados para acceder al mercado laboral.
Es cierto que la inflación, tan negada por el oficialismo a pesar de ser la verdadera madre de todos los problemas económicos que nos afligen, ha ido carcomiendo y deteriorando el poder adquisitivo de esos subsidios y planes, haciendo caer a sus beneficiarios en la miseria. Sin embargo, son muchas bocas que habrá que alimentar, cuando ya no es posible recurrir al viejo método de hacer trabajar la maquinita de imprimir pesos, mal que le pese a Ciccone y a sus fantasmales dueños.
El “modelo de inclusión con matriz diversificada”, ampuloso nombre dado a este fracaso por sus cultores, dejará este legado al próximo ocupante de la Casa Rosada, después de diez años de un crecimiento inédito del país. Se trata, como tantos otros derivados de la gigantesca corrupción de este gobierno, de un verdadero crimen de “lesa humanidad”, ya que reúne todos los requisitos que el Estatuto de Roma, que creó la Corte Penal Internacional y definió esta figura en 1998 -pero el Gobierno y los Tribunales argentinos usan retroactivamente para condenar a los militares que combatieron a la guerrilla en los 70’s-, utiliza para describirla.
El miércoles, la Plaza de Mayo será testigo de la batalla inicial de una verdadera guerra cuyo final estamos lejos de prever. Doña Cristina, tal vez por estar pésimamente asesorada por su mesa chica, perderá poder real en cualquiera de los escenarios; es decir, que don Camión siga al frente de la CGT o que ésta se parta en cuatro o cinco centrales sindicales diferentes ya que, entonces, los diferentes líderes competirán entre sí para obtener beneficios para sus afiliados y prebendas propias, aumentando la conflictividad social en un momento en que, además, la ciudadanía le ha perdido el miedo a la Presidente. Tanto como lo han comenzado a perder los parlamentos y los tribunales ante los dictadores disfrazados de demócratas en América del Sur.
Argentina, un país totalmente a la deriva, sigue siendo un lugar en el que sus habitantes son perennemente niños ya que, todos los días, se recupera la capacidad de asombro.
Bs.As., 24 Jun 12
Enrique Guillermo Avogadro.
Abogado.

sábado, 23 de junio de 2012



¿UNA NUEVA COLUMNA 
DE HUMO?


Por Carlos Berro Madero.
“Cuando se fija la mirada sobre objetos alumbrados por la verdad y por el ser, se los ve claramente, se los reconoce por estar dotados de cierta inteligencia; más cuando se vuelve la misma mirada a lo que está mezclado con tinieblas, se turba la vista y ésta se oscurece por opiniones que cambian a cada paso y parecen desprovistas de dicha inteligencia” 
(Platón). 


En los términos del epígrafe -casi proféticos para nuestro país-, el gobierno comienza a enfrentarse con la negativa de muchos ciudadanos que ya no están dispuestos a seguir aceptando las pertinaces estratagemas que utiliza para mantener con vida sus “oscuras” mentiras.
Mentiras disimuladas con perversidad al considerar el empleo, el trabajo, la vivienda, la inseguridad y la inflación como situaciones que no necesitan “enderezarse” en modo alguno, sino solo ser “reorganizadas” adecuadamente.
Los “ensayos” del cristinismo están rozando la desfachatez, estableciendo una maraña de transacciones basadas en ideologías que producen pasmo y, por qué no agregarlo, mucha indignación.
En los gobiernos “progresistas” suele verse a muchos de sus adeptos tan felices al anunciar un proyecto político “basura”, como lo están después de un tiempo al aceptar públicamente que el mismo ha fracasado por lo que ellos denominan “incomprensión popular” o “presiones de los grupos de poder”.
En ese contexto, resulta inexplicable la anunciada pretensión de aplicar ideas económicas de supuesta inspiración keynesiana, en un momento en que la sociedad vive una mutación de fe en un gobierno al que ya se le cree poco por haber dado sobradas muestras de no cumplir nada de lo que promete y que, además, tiene hoy su “caja” exhausta.
Si Kiciloff piensa que su plan de otorgar créditos para construir ¡100.000 viviendas en el primer año! va camino al éxito, está en problemas. Que comience desde ahora a buscar un sitio donde esconderse en junio del año que viene cuando se lo echen en cara.
Además de ello, no es usando los fondos de jubilación –en litigio aún por reajustes ordenados por la justicia que el gobierno ignora olímpicamente-, que se solucionan estas cosas. Es el viejo esquema de la frazada corta: según se tire de ella para arriba o para abajo, quedan los pies o el torso descubiertos.
Creemos que a las cifras manejadas en la exposición del nuevo favorito “todo terreno” de Cristina le faltan algunos decimales o le sobran algunos ceros. Sobre todo en lo atinente a cantidad de planes “efectivos”, distribución de los mismos, relación de créditos con metros cuadrados construidos, ciclos de construcción previstos y consideraciones sobre la incidencia de la inflación.
Además ¿adónde se ha visto alguna vez que un jubilado de 80 años deba “financiar” con los ahorros de toda su vida a un joven de clase media de 35 recibiendo en cambio unos intereses que quedarán totalmente licuados en el tiempo que ya no dispone?
Mientras se lanzaba esta nueva “humareda”, la Presidente presentó al “doctor” Kiciloff como el ideólogo “intelectual” del proyecto.
Le respondemos: ha sido demostrado a través de la historia que ciertos intelectuales no se comportan de un modo diferente a muchas otras personas en su relación con las ideas. Igual que la mayoría de ellas, las consideran al servicio no de la verdad o de una decisión juiciosa, sino a la concepción que ellos defienden y de la “causa” que sirven, aunque ésta sea suicida.
“El sabio y el ignorante no difieren en nada cuando comulgan en una misma exaltación”, dice Le Bon.
La verdad sobre este proyecto parece ser una sola: a Cristina le dio “en el ojo” un plan más modesto, pero realista, del ingeniero Macri, con el anuncio y puesta en marcha de créditos del Banco de la Ciudad para los mismos fines y decidió exhibir nuevamente su vocación por las riñas políticas subliminales.
Para confirmar su apego a la altisonancia, nominó el plan con el pomposo título de “Pro Crear del Bicentenario”.
Las miradas arrobadoras de la Presidente mientras hablaba su nuevo “retoño” tropezando en varias descripciones puntuales, dan una cierta idea de cómo se ha de haber cocinado este nuevo proyecto cuyo futuro no se ve claro y que corre el peligro de constituirse en más de lo mismo, es decir, muy poco o simplemente nada.
Según la lógica predominante en el cristinismo la ciudadanía no tiene derecho a ser consultada, sólo “guiada”, porque carece de motivos racionales para oponerse a la sabiduría de los “elegidos”.
Lo que ocurrirá es que los obstáculos aparecerán muy pronto en medio de una burocracia que terminará por volver totalmente inoperante el anuncio –que ya de por sí es bastante absurdo-, como ha venido ocurriendo estos años con ideas similares.
Algunos “crédulos” ya han “rebotado”, según dicen, en sus primeras gestiones ante el Banco Hipotecario, ente designado oficialmente para desarrollar el programa.
En realidad no se trata tanto de determinar el valor positivo o nefasto de una política que nos ha conducido a semejante estado de cosas, sino de preguntarse con intriga cómo este “sistema” de gobernar pudo imponerse hasta hoy como dogma, basado en las reiteradas falsedades con las que el gobierno intenta seguir “seduciendo”.
Sospechamos que los remiendos de los nuevos “leales” que rodean a la Presidente, la colocarán cada vez más lejos del alcance de las soluciones que dicen “atender”.
Las consecuencias de su pésima administración comienzan a provocar una inquietud generalizada y un vago temor sobre los efectos colaterales que complicarán al “carilindo” Kiciloff una vez que deba internarse en las brumas de la corrupta ineptitud gubernamental.
Habrá que seguir pues el consejo de Abraham Lincoln: “Si ves que un elefante trata de escaparse, lo mejor que puedes hacer es dejar que lo haga antes que te aplaste con su peso”.
carlosberro24@gmail.com

miércoles, 20 de junio de 2012

Lea más abajo . . Y despues ME CUENTA . .


 ¿ Para creer ?“La pluralidad de voces es parte fundamental de la ley de medios”, dijo Liliana Fellner

“La pluralidad de voces es parte fundamental de la ley de medios”, dijo Liliana Fellner . . .
 S. S. de Jujuy - 
Con la participación de funcionarios de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) se realizará este jueves a las 18 horas en el Salón Hansen de la Facultad de Ciencias Agrarias, la presentación del libro “Ley 26.522. 
Hacia un nuevo paradigma en comunicación...
La misma es organizada por la Presidenta de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión del Senado de la Nación, Liliana Fellner.
La actividad contará con la presencia del director Nacional de Supervisión y Evaluación (AFSCA), Gustavo Bulla; la asesora de Contenidos de AFSCA, Mariana Baranchuk, y la docente de la Universidad Nacional de la Plata y experta en comunicación popular, Claudia Villamayor, según precisó la legisladora nacional.
Indicó también que el objetivo de esta Ley es la apertura a nuevas voces y a sectores que antes no tenían la oportunidad de transmitir sus historias y la realidad local de las provincias. “La pluralidad de voces es parte fundamental de esta normativa”, dijo la Senadora y agregó: “hoy espacios como las Universidades y organizaciones sociales entre otras instituciones tienen la posibilidad de dar a conocer sus actividades, generando más trabajo para muchos periodistas”.
En relación a la aplicación que tiene esta Ley en el país, Liliana Fellner afirmó que “esta ley va a poder aplicarse plenamente a partir del 7 de diciembre". 
"Si bien es cierto que la ley está vigente desde su sanción, nos faltaba el artículo 161 que toca la parte económica de los grandes medios que tienen muchas licencias y no permiten el objetivo y base de esta ley que es la pluralidad de voces, para que todos podamos escuchar las distintas campanas que hay sobre un tema”, amplió.
Con la participación de periodistas, estudiantes de comunicación y público en general se debatirá sobre la aplicación de esta Ley. 
Una vez finalizada la presentación, se realizará una charla debate con las autoridades presentes.
                   *****
¿ -   -   -   -   -   -   -   -   -   -?

Otro , ¿sin voz ? o silenciado .

Rolando Clavijo.

Otro periodista
¿ Sin voz ?

El Sindicato de Prensa de Jujuy 

-filial de la FATPREN- 


 Manifestó su enérgico repudio al ataque que sufrió la prensa en la ciudad de San Pedro, en la persona del compañero Rolando Clavijo. 


La agresión se produjo mediante el avasallamiento y prepotencia de las fuerzas policiales, a las órdenes de la justicia de esa ciudad jujeña, quienes impidieron el libre desempeño de su tarea en la cobertura de un accidente de tránsito que involucró a la legisladora provincial Carolina Moisés.
Al mismo tiempo, la organización exigió a las autoridades competentes que actúen y aclaren estos hechos que son de público conocimiento, para que el periodismo pueda desarrollar su tarea sin ningún tipo de condicionamientos.
En un comunicado suscripto por su secretario general, Jorge Calvetti, la entidad sindical señaló que "pugnamos por el libre ejercicio de nuestra profesión, en el derecho que nos asiste y en un marco de respeto y convivencia que son básicos en cualquier sociedad que se precie de ser democrática y resulta contradictorio entender que en el Día del Periodista, hace unos días, al compañero afiliado Rolando Clavijo se le reconoció su trayectoria periodística con la entrega de la medalla Macedonio Graz por parte del gobierno provincial y hoy sufre este atropello en la función antes reconocida".
El texto agrega que "desde nuestro lugar reivindicamos el ejercicio profesional del periodismo que representa un importante compromiso social. Los trabajadores de prensa reconocemos y garantizamos que nuestra labor informativa supone un cauce de manifestación de una opinión pública libre dentro del pluralismo de un Estado democrático y social de Derecho".
La FATPREN se solidariza con el comp
añero Clavijo, a la vez que se suma al reclamo de su filial por un pronto esclarecimiento de los hechos y determinación de las debidas responsabilidades.
Asimismo, también repudiamos el posterior ataque verbal que el intendente de San Pedro y padre de la legisladora involucrada, Julio Moisés, realizara hacia nuestro compañero en el marco de una conferencia de prensa.
Igualmente, expresamos nuestra profunda preocupación ante este cercenamiento al libre acceso a las fuentes de información y a la circulación, tal como lo establece el artículo 13 del Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908), máxime cuando esas limitaciones proviene de funcionarios judiciales cuya obligación es hacer cumplir la ley y no llamar a desconocerla.
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Es solo uno, y de una provincia.
Unos pocos días atrás otro de del Valle del Rio Negro y el Neuquén...
Separados por cientos, que digo miles de kilómetros, de uno al otro . . . pero se suman.
Cuando la suma sea muy grande. 
Solo quedaran los obsecuentes, los mercenarios, 
 6 - 7 - 8 - o unos cuantos más. . .por buena plata,
ven todo hermoso, y los únicos culpables del terror, son los comunicadores que se atreven a quitarse la venda de los ojos, y contársela a los que aún pueden oír. 
El Director.

domingo, 17 de junio de 2012

¿ La platita, donde esta?



  Buryaile . . .   

pidió informes sobre la ejecución del presupuesto de la 

Universidad Nacional de Formosa‏.



El legislador presentó un pedido de informes para que autoridades del ejecutivo nacional y de la universidad den precisiones sobre diversas cuestiones relacionadas a la ejecución presupuestaria correspondiente a los ejercicios 2010 y 2011 de la Universidad. “El presupuesto Nacional 2012 asigna para la Universidad Nacional de Formosa [UNAF] un monto cercano a los 140 millones de pesos, casi un 37% más de lo presupuestado para 2011. 
Esto hace, cuanto menos, llamativo que referentes de los Docentes universitarios hayan manifestado a distintos medios periodísticos su preocupación por supuestas deudas millonarias que la institución mantiene con la AFIP”, justificó Ricardo Buryaile.
Cabe recordar que la propia Secretaria General de la Agremiación de Docentes Universitarios, ADUFOR, Nélida Malvitano, afirmó a los medios que Universidad Nacional de Formosa tendría deudas millonarias con AFIP por aportes patronales, que ascenderían a los 12 millones de pesos en 2011 y $2 millones en lo que va de este año 2012, sin contar la deuda histórica que llegaría a $25 millones.
En ese marco, los docentes se encuentran en un estado de alerta por la escasa información sobre la ejecución del presupuesto de la UNAF. Aseveran que actualmente se desconoce el motivo de la situación que originó la necesidad de ingresar a un plan de pagos para cancelar la deuda con el órgano fiscal nacional, y critican la falta de control del Consejo Superior.
“Lo curioso es que al no haber carreras nuevas ni cargos nuevos no existen razones que a primera vista avalen las deudas. Más aún, carreras como la Tecnicatura en Informática y Comunicación (TIC) y la Licenciatura en Radiología, no se han abierto, ni han dado inicio al ciclo lectivo 2012, y han dicho que fue por razones presupuestarias”, agregó Buryaile.
Para el legislador formoseño, “las acusaciones y sospechas que se ciernen sobre la ejecución presupuestaria y el manejo de los fondos de la UNAF son gravísimas. Afectan principalmente el prestigio de la institución y sus directivos, el normal funcionamiento de la universidad, la calidad educativa, y daña a todos los que forman parte de ella”.
“Es imprescindible esclarecer esta situación, y contar con conocimientos sobre la marcha de la economía universitaria y el pago de los aportes de los docentes”, afirmó Buryaile; y agregó: “es responsabilidad del Estado garantizar que la universidad tenga un desempeño honesto y acorde a los principios que debe inculcar a los alumnos. La educación es la base fundacional de toda sociedad. En este sentido, la educación superior tiene una importancia medular para el desarrollo sociocultural y económico, y para la construcción del futuro".

Arriba . . . Abajo, Es fácil caer . . .


De la Cima a la Sima
Lo que me preocupa no es que me hayas mentido sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti”. Friedrich Wilhelm. 


Nietzsche.
Otra vez nuestra señora Presidente, desde la cima del mundo civilizado, no pudo resistir la compulsión a re-escribir la historia en su loable exposición ante el Comité de Desconolonización de Naciones Unidas; los argentinos fuimos anoticiados acerca de quiénes fueron, en realidad, los que vencieron a los ingleses en sus frustradas invasiones de 1806 y 1807. 
 Presumo que informada por Pacho O’Donnell y sus adláteres del nuevo instituto revisionista, nos hizo saber que los negros y los gauchos lo hicieron, mientras las clases acomodadas recibían en sus tertulias a quienes pretendían conquistarnos. Que en esa volteada hayan caído Santiago de Liniers, Juan Manuel de Rosas, Cornelio Saavedra, Juan Martín de Pueyrredón y tantos otros próceres no parece afectar el ánimo de doña Cristina, empeñada en convencernos de que todo comenzó en 2003, cuando su marido y ella misma llegaron con sus bártulos y su peculiar modo de gobierno al trono imperial de la Capital Federal.
Pero lo que más me llamó la atención, en línea con la excelente nota de Beatriz Sarlo el jueves en La Nación, sobre todo por la invocada condición de abogada de doña Cristina, fue una frase en especial, referida a la inexistente culpa que tendríamos los argentinos respecto al proceso militar que se desarrolló desde marzo de 1976 hasta diciembre de 1983, y durante el cual se produjo la guerra de Malvinas.
La señora de Kirchner, como ya lo ha hecho en repetidas ocasiones al hablar de los bonos que el Estado entregó a los ciudadanos a cambio de los ahorros líquidos de éstos, confundió a la República Argentina, a la cual representa en cada momento histórico quien ejerce la primera magistratura, con ese país imaginado que cree que le pertenece en exclusiva, ya que fue un bien ganancial que heredó, con sus hijos que lo disfrutan, de su marido muerto. Tanto como dice permanentemente “pagamos el Boden 2012 que no entregamos nosotros”, ahora preguntó “¿qué culpa tenemos los argentinos de lo que nos pasó durante la dictadura militar?”.
Olvidó, adrede, que la incipiente democracia de entonces, comandada por el Tte. Gral. Perón hasta su muerte y continuada por su Vicepresidente, Estela Martínez, desde el 25 de mayo de 1973 hasta el junio de 1975 (no tengo registros hasta el 24 de marzo de 1976) había sufrido más de 5.000 hechos subversivos, perpetrados por los “jóvenes idealistas” y por la Triple A, que había producido más de 400 muertos, incluyendo nada menos que a José Ignacio Rucci, Secretario General de la CGT y uno de los mayores apoyos del propio Perón. 
La ciudadanía entera clamaba por poner fin a esa guerra que enfrentaba –reitero, en democracia y contra un gobierno que había accedido al poder con el 62% de los votos- a dos bandos tan horrendos; por ello, no fueron marcianos ni extranjeros quienes hicieron la revolución que puso fin a un régimen que ya no podía controlar el territorio nacional –recuérdese que, en Tucumán, el ERP pretendía declarar alguna forma de independencia y pedir el reconocimiento internacional- sino militares argentinos, por cierto aplaudidos entonces por la enorme mayoría de nosotros.
Respecto a la guerra, también mintió doña Cristina en Nueva York. Quien esto escribe estuvo en la Plaza de Mayo en la manifestación de la CGT del 29 de marzo de 1982, cuando la policía apaleó a quienes protestábamos, y volvió a la misma Plaza el 2 de abril, cuando todos los argentinos, casi sin excepción alguna, aplaudió al Gral. Galtieri por haber retomado militarmente Malvinas. Pretender que esa guerra la hicieron unos locos desenfrenados, aislados por completo del resto de los ciudadanos y repudiados por éstos, no es sólo faltar infantilmente a la verdad sino negarle todo respeto a quienes allí combatieron y, sobre todo, a quienes allí dejaron la vida.
Entiéndase que no estoy en contra del reclamo que la señora Presidente hizo ante el Comité de Descolonización sino que no me parece que la forma en que lo hizo haya sido la adecuada. 
Salvo, claro está, que todo haya sido un gran show montado, exclusivamente, para consumo interno de una ciudadanía revuelta ante el desparpajo de quien considera que los bienes del Estado son propios de ella y su familia, y que no ha trepidado en gastar el equivalente a varias casas -de las que muchos carecen y todos pagamos- en trasladar a su hijo de 36 años, afectado por un dolor de rodilla.
Dijo congratularse doña Cristina –sin fundamento alguno, por cierto- por la compra a precio de remate de un 8,5% de YPF por Carlos Slim. 
El magnate mexicano no sólo ganó treinta millones de dólares en un día con esa compra, sino que no ha comprometido inversión real alguna en la empresa que, para cumplir el plan que anunció el Ing. Galucchio, aún necesita inventar US$ 10.000 millones por año para ver si, dentro de cinco o seis, se puede extraer petróleo y gas de Vaca Muerta. Debiera saber quien ejerce la primera magistratura que es muy diferente comprar acciones como apuesta financiera que invertir en exploración y producción.
Mientras tanto, es decir, mientras recorre el mundo en pos de un reconocimiento internacional que la ausencia de primeras líneas le negó en el Comité, aquí la vida continuó, ahora en manos de un Guita-rrita a quienes todos ya auguran poca vida, acosado por los avances judiciales contra los que creía haberse vacunado cuando destruyó los virus Righi, Rafecas y Rívolo. El Juez Lijos y el Fiscal di Lello, si bien muy lentamente, siguen adelante con una investigación que, en forma inexorable, demostrará que el Vicepresidente –que propuso el negocio a don Néstor (q.e.p.d.)-
 es el verdadero dueño de Ciccone, más allá de contar con socios poderosos.
La ciudadanía, empujada por el impudor del Gobierno en el manejo de los fondos previsionales, por el cierre de la economía que ya provoca desabastecimiento y desocupación, por las arbitrariedades en los temas cambiarios, por la ya innegable retracción, por la imparable inflación, por los crímenes derivados del robo de los subsidios, por la asfixiante inseguridad, por la proliferación de la droga, por el desparpajo en la utilización de los bienes públicos, por las insufribles cadenas nacionales y hasta por la guerra desatada contra don Daniel Scioli y contra Mauricio Macri, está haciendo rodar la popularidad que doña Cristina supo conquistar hacia la sima.
La absoluta falta de una oposición organizada y, más que nada, la carencia de alternativas programáticas serias para la actual decadencia y para la terrible herencia que el período kirchner-cristinista legará a sus sucesores cuando, finalmente, los actuales gestores sean expulsados del poder y enjuiciados, me obliga una vez más a asumir una postura autorreferencial.
Como recordará, sufrido lector, el 21 de febrero de 2012 propuse las sesenta y cuatro medidas que, a mi entender, permitirían evitar la desaparición de la Argentina como entidad jurídica, un escenario que hoy resulta verosímil. Reproducirlas aquí resultaría redundante, toda vez que se puede acceder a ellas en:
pero creo que valdría la pena exigir a todos los partidos políticos de oposición que definieran una agenda similar, a fin de proponernos las ideas, no los nombres, que deberemos votar en algún momento del año que viene y en las siguientes elecciones presidenciales.Si no lo hacemos, si no lo hacen, nuevamente las voluntades resultarán dispersas y, como tales, incapaces de ofrecer una alternancia seria al modelo populista que, a fuerza de subsidios ya impagables, ha triunfado y aún mantiene un núcleo duro de apoyo.
Han pasado sólo seis meses desde que la señora Presidente llegara a la cima con el 54% de los votos; realmente, parece que hubiera transcurrido una eternidad, por la dinámica que el Gobierno y, sobre todo, sus constantes desaguisados, han impuesto a la realidad cotidiana. Hoy, sin embargo, da la impresión que doña Cristina se encuentra más cerca de la sima. Sólo nos resta rezar para que el final, inexorable, no sea tan trágico.
Bs.As., 17 Jun 12.

viernes, 15 de junio de 2012

Pero aún . . .Falta mucho más . . .

El Derrumbe
de las
Fortalezas.
Un Estado es gobernado mejor por un hombre bueno, que por unas buenas leyes” 
Aristóteles.
La semana pasada, ignorando el triste papel que haría en el Senado don Pinocho Reposo, dije que el empeño por la aprobación de su nombramiento como Procurador General de la Nación constituiría la primera de las dos batallas verdaderamente dramáticas que debería librar nuestra peculiar señora Presidente en los próximos días. 
Como sabemos, la perdió y, más allá del disfraz de renuncia con que pretendió vestirse a la derrota, lo cierto es que doña Cristina no pudo imponer su voluntad y, con ello, se fue gran parte de su todopoderosa imagen y de su caudal político.
La siguiente, que tendrá lugar el 12 de julio en la CGT, será aún más importante porque el vencedor deberá demostrar, luego, su poder de fuego en la calle. 
Una calle que, como todos sabemos, es una de las principales preocupaciones del kirchnerismo desde sus lejanos días al frente de la Intendencia de Río Gallegos. 
En la medida en que, según todos los analistas y cualquiera sea el escenario final, el Gobierno fracasará en su intento de destronar a don Camión Moyano de su sitial en la calle Azopardo, sólo queda por saber a qué medios recurrirá la Presidente para conservar el espacio en disputa: 
¿la Gendarmería, tan bien armada, o los grupos “sociales” afines, generosamente retribuidos? 
El tema, como sabemos quienes tenemos muchos más años que la actual democracia argentina, no es menor.
Tanto así que algunas fuentes bien informadas cuentan que hasta un magnicidio fue imaginado en la Casa Rosada para evitar esa derrota, que hoy aparece como segura; las mismas afirman que don Hugo también habría escuchado esos rumores y que ya habría tomado las precauciones del caso. 
En cualquier otro momento, todo esto habría suscitado sonrisas escépticas pero, tratándose de los chapuceros que conducen nuestros destinos, que creen ser herederos de la “juventud maravillosa”, comienza a adquirir visos de credibilidad.
Pero, volviendo al tema de Pinocho y su múltiples cartas de renuncia, cuya real autoría obviamente corresponde a la Casa Rosada, me llamó la atención que se atribuyera públicamente un poder tan equivalente al de la Presidente, que pretendía imponer su designación, al de los señores Mitre y Magnetto, que –parece- querían evitarla. 
El frustrado candidato imputó a La Nación y a Clarín haber hecho, mediante un golpe de estado mediático, renunciar a Alfonsín. ¡Sólo faltó acusarlos de haber crucificado a Cristo!
El tristemente célebre don Reposo comparó, en esa notable pieza literaria que fue su carta a la Unión Cívica Radical, sus notas universitarias con las de Alfonsín y confirmando su ignorancia, incluyó en ésta nada menos que a la Constitución, que no exige grado académico o curriculum alguno para ser electo Presidente de la República mientras que el puesto que pretendía ocupar requería no ser payaso ni que le “soplaran” en el examen. 
¡Curiosidades de nuestra decadente realidad!
Por su parte, doña Cristina usó, por enésima vez, la cadena nacional para anunciar el plan estratégico diseñado por el Ing. Galuccio para YPF. 
(volveré sobre él un poco más tarde) 
y, desde el atril, desarrolló un nuevo show sólo comparable al que ejecutó en la feria de Luanda, cuanto aleteó como pollo y ordeñó vacas imaginarias.
Esta vez, eligió como sparring a un abogado de Mar del Plata que, ante la imposibilidad de adquirir US$ 10 para obsequiar a sus nietos, demandó al Gobierno. 
En su crítica al proceder de mi colega cometió un verdadero acto fallido: calificó de “amarrete” al reclamante, y dijo que ella hubiera sido más generosa en iguales circunstancias. 
Obviamente no lo dudo, ya que sus hijos Máximo y Florencia pueden dar fe de su dispendio natural cuando se trata de regalar bienes –aunque se trate de viajes individuales a Calafate en aviones oficiales o departamentos en Nueva York, pagados por todos nosotros- pero no se dio cuenta, porque tiene depósitos por US$ 3 millones, que $ 48 pueden ser una fortuna para muchos argentinos. 
La anunciada pesificación de sus depósitos en dólares que, como es natural, no son más que la puntita del iceberg de sus reales activos, fue un nuevo cachetazo a una ciudadanía que ya no soporta más la soberbia, la desfachatez y la impunidad presidencial de esta señora, al lado de la cual Alí Babá sería un aprendiz. 
Gracias a Dios, encontró su límite en el caso Pinocho, pero debemos recordar, como ya lo hizo con Guita-rrita, que siempre redobla la apuesta. 
Respecto al plan quinquenal que Galuccio anunció, muy interesante por cierto, lamento informar a la población en general que el nuevo CEO de YPF omitió explicar de dónde saldrán los ingentes fondos necesarios para ejecutarlo, mucho menos si hay que agregarles la indemnización que será necesario pagar, en algún momento, a la confiscada Repsol. 
Un dato no menor es que la gerencia financiera de la empresa quedó en manos de la gente de Kiciloff, que tiene una visión marxista en materia económica y difícilmente reúna los cariños indispensables en la industria petrolera mundial.
El jueves, hartas de inseguridad, de inflación y de corrupción, volvieron a sonar las cacerolas en Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Córdoba y otras ciudades, y el viernes, con encendidos discursos en el acto central, la CTA realizó más de cien cortes en rutas, puentes y accesos a la ciudad capital, que se sumaron a los piquetes del campo. 

Supongo que, por falta de información precisa, no fueron causas de esos reclamos la suspensión de pagos a sus proveedores por parte de PAMI, que dejó a 90.000 discapacitados y veteranos de Malvinas sin atención, ni el sobreseimiento del inefable don Uberti, que tan servicialmente ayudaba a Antonini Wilson a transportar las muchas valijas que mandaba el Papagayo moribundo a sus amigos argentinos.
Porque, con él, el único funcionario responsabilizado en su momento por el ingreso de tantos dólares de contrabando quedó libre de culpa y cargo, y nadie se ha preguntado por qué el PAMI, que no puede pagar sus deudas, prestó tantos cientos de millones de pesos al Gobierno para que éste pudiera seguir despilfarrándolos haciendo populismo clientelar. 

Que la Justicia no es pareja en la Argentina no es una novedad, pero que el saqueo ya habitual a los organismos previsionales por parte de doña Cristina y sus cómplices los prive de prestar los servicios asistenciales que son su principal objeto debiera generar una ruidosa protesta de los jubilados y pensionados, presentes y futuros.
Para terminar, una confesión. 

Quienes han tenido la deferencia, teñida de masoquismo, de seguir mis notas, saben que siempre he dicho que la crisis que se avecina sería fundamentalmente económica. Sin embargo, en una reunión reciente, un grupo de inteligentes amigos me convenció, y los hechos les dieron la razón, que será política.
Resta saber a quién encargaremos los argentinos la casi imposible tarea de reconstruir a la Argentina; creo, sin embargo, que las crisis siempre generan a ese tipo de individuos, capaces de conducir las naves en medio de las peores tormentas.
Porque, convengamos, la herencia será muy, muy pesada: las arcas del Banco Central están llenas de papelitos de colores; estamos peleados con el mundo entero que, a su vez, está viviendo una profunda crisis; nuestra infraestructura –ferrocarriles, rutas, ductos y comunicaciones- es obsoleta y está colapsada; la ignorancia, la torpeza y el clima están degradando nuestros principales activos exportables; la droga está haciendo estragos y su tráfico está creciendo exponencialmente; tenemos una inédita crisis energética, con importaciones crecientes en cantidades y precios; la decadencia de nuestra salud, de nuestra educación y de nuestra seguridad es inocultable; muchos de nuestros conciudadanos no han trabajado ni visto trabajar a sus padres hace mucho; y gran parte de nuestra población come, se alimenta diariamente, de subsidios que ya resultan impagables.
¿Sabe qué es lo peor de todo? 
Ese inventario corresponde a un país que, en los últimos diez años, formó parte de todo un continente beneficiado por una situación internacional que lo llevó a un progreso sin antecedentes, ya que el mundo entero creció, demandó más materias primas y las pagó como nunca antes, y el dinero sobró y no se pagó interés alguno a las imposiciones meramente financieras. Ése fue el mayor pecado de los Kirchner: haber desperdiciado una oportunidad que resultará difícilmente repetible y que, aunque subsista por algunos años para América Latina, será difícil de alcanzar para nuestro país, ya que antes deberá recomponer la confianza.
¡Qué pena tan grande! Porque este matrimonio tenía todo a su favor para lograr cambiar el curso decadente de nuestra historia. Sin embargo, prefirió robarse el país entero –bancos, empresas, juego, recursos minerales, obras públicas- a obtener el bronce eterno. Como siempre digo, ¡qué buenos gobernantes hubieran sido los Kirchner, si hubieran sido buena gente!
Enrique Guillermo Avogadro.
Abogado.