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domingo, 17 de junio de 2012

Arriba . . . Abajo, Es fácil caer . . .


De la Cima a la Sima
Lo que me preocupa no es que me hayas mentido sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti”. Friedrich Wilhelm. 


Nietzsche.
Otra vez nuestra señora Presidente, desde la cima del mundo civilizado, no pudo resistir la compulsión a re-escribir la historia en su loable exposición ante el Comité de Desconolonización de Naciones Unidas; los argentinos fuimos anoticiados acerca de quiénes fueron, en realidad, los que vencieron a los ingleses en sus frustradas invasiones de 1806 y 1807. 
 Presumo que informada por Pacho O’Donnell y sus adláteres del nuevo instituto revisionista, nos hizo saber que los negros y los gauchos lo hicieron, mientras las clases acomodadas recibían en sus tertulias a quienes pretendían conquistarnos. Que en esa volteada hayan caído Santiago de Liniers, Juan Manuel de Rosas, Cornelio Saavedra, Juan Martín de Pueyrredón y tantos otros próceres no parece afectar el ánimo de doña Cristina, empeñada en convencernos de que todo comenzó en 2003, cuando su marido y ella misma llegaron con sus bártulos y su peculiar modo de gobierno al trono imperial de la Capital Federal.
Pero lo que más me llamó la atención, en línea con la excelente nota de Beatriz Sarlo el jueves en La Nación, sobre todo por la invocada condición de abogada de doña Cristina, fue una frase en especial, referida a la inexistente culpa que tendríamos los argentinos respecto al proceso militar que se desarrolló desde marzo de 1976 hasta diciembre de 1983, y durante el cual se produjo la guerra de Malvinas.
La señora de Kirchner, como ya lo ha hecho en repetidas ocasiones al hablar de los bonos que el Estado entregó a los ciudadanos a cambio de los ahorros líquidos de éstos, confundió a la República Argentina, a la cual representa en cada momento histórico quien ejerce la primera magistratura, con ese país imaginado que cree que le pertenece en exclusiva, ya que fue un bien ganancial que heredó, con sus hijos que lo disfrutan, de su marido muerto. Tanto como dice permanentemente “pagamos el Boden 2012 que no entregamos nosotros”, ahora preguntó “¿qué culpa tenemos los argentinos de lo que nos pasó durante la dictadura militar?”.
Olvidó, adrede, que la incipiente democracia de entonces, comandada por el Tte. Gral. Perón hasta su muerte y continuada por su Vicepresidente, Estela Martínez, desde el 25 de mayo de 1973 hasta el junio de 1975 (no tengo registros hasta el 24 de marzo de 1976) había sufrido más de 5.000 hechos subversivos, perpetrados por los “jóvenes idealistas” y por la Triple A, que había producido más de 400 muertos, incluyendo nada menos que a José Ignacio Rucci, Secretario General de la CGT y uno de los mayores apoyos del propio Perón. 
La ciudadanía entera clamaba por poner fin a esa guerra que enfrentaba –reitero, en democracia y contra un gobierno que había accedido al poder con el 62% de los votos- a dos bandos tan horrendos; por ello, no fueron marcianos ni extranjeros quienes hicieron la revolución que puso fin a un régimen que ya no podía controlar el territorio nacional –recuérdese que, en Tucumán, el ERP pretendía declarar alguna forma de independencia y pedir el reconocimiento internacional- sino militares argentinos, por cierto aplaudidos entonces por la enorme mayoría de nosotros.
Respecto a la guerra, también mintió doña Cristina en Nueva York. Quien esto escribe estuvo en la Plaza de Mayo en la manifestación de la CGT del 29 de marzo de 1982, cuando la policía apaleó a quienes protestábamos, y volvió a la misma Plaza el 2 de abril, cuando todos los argentinos, casi sin excepción alguna, aplaudió al Gral. Galtieri por haber retomado militarmente Malvinas. Pretender que esa guerra la hicieron unos locos desenfrenados, aislados por completo del resto de los ciudadanos y repudiados por éstos, no es sólo faltar infantilmente a la verdad sino negarle todo respeto a quienes allí combatieron y, sobre todo, a quienes allí dejaron la vida.
Entiéndase que no estoy en contra del reclamo que la señora Presidente hizo ante el Comité de Descolonización sino que no me parece que la forma en que lo hizo haya sido la adecuada. 
Salvo, claro está, que todo haya sido un gran show montado, exclusivamente, para consumo interno de una ciudadanía revuelta ante el desparpajo de quien considera que los bienes del Estado son propios de ella y su familia, y que no ha trepidado en gastar el equivalente a varias casas -de las que muchos carecen y todos pagamos- en trasladar a su hijo de 36 años, afectado por un dolor de rodilla.
Dijo congratularse doña Cristina –sin fundamento alguno, por cierto- por la compra a precio de remate de un 8,5% de YPF por Carlos Slim. 
El magnate mexicano no sólo ganó treinta millones de dólares en un día con esa compra, sino que no ha comprometido inversión real alguna en la empresa que, para cumplir el plan que anunció el Ing. Galucchio, aún necesita inventar US$ 10.000 millones por año para ver si, dentro de cinco o seis, se puede extraer petróleo y gas de Vaca Muerta. Debiera saber quien ejerce la primera magistratura que es muy diferente comprar acciones como apuesta financiera que invertir en exploración y producción.
Mientras tanto, es decir, mientras recorre el mundo en pos de un reconocimiento internacional que la ausencia de primeras líneas le negó en el Comité, aquí la vida continuó, ahora en manos de un Guita-rrita a quienes todos ya auguran poca vida, acosado por los avances judiciales contra los que creía haberse vacunado cuando destruyó los virus Righi, Rafecas y Rívolo. El Juez Lijos y el Fiscal di Lello, si bien muy lentamente, siguen adelante con una investigación que, en forma inexorable, demostrará que el Vicepresidente –que propuso el negocio a don Néstor (q.e.p.d.)-
 es el verdadero dueño de Ciccone, más allá de contar con socios poderosos.
La ciudadanía, empujada por el impudor del Gobierno en el manejo de los fondos previsionales, por el cierre de la economía que ya provoca desabastecimiento y desocupación, por las arbitrariedades en los temas cambiarios, por la ya innegable retracción, por la imparable inflación, por los crímenes derivados del robo de los subsidios, por la asfixiante inseguridad, por la proliferación de la droga, por el desparpajo en la utilización de los bienes públicos, por las insufribles cadenas nacionales y hasta por la guerra desatada contra don Daniel Scioli y contra Mauricio Macri, está haciendo rodar la popularidad que doña Cristina supo conquistar hacia la sima.
La absoluta falta de una oposición organizada y, más que nada, la carencia de alternativas programáticas serias para la actual decadencia y para la terrible herencia que el período kirchner-cristinista legará a sus sucesores cuando, finalmente, los actuales gestores sean expulsados del poder y enjuiciados, me obliga una vez más a asumir una postura autorreferencial.
Como recordará, sufrido lector, el 21 de febrero de 2012 propuse las sesenta y cuatro medidas que, a mi entender, permitirían evitar la desaparición de la Argentina como entidad jurídica, un escenario que hoy resulta verosímil. Reproducirlas aquí resultaría redundante, toda vez que se puede acceder a ellas en:
pero creo que valdría la pena exigir a todos los partidos políticos de oposición que definieran una agenda similar, a fin de proponernos las ideas, no los nombres, que deberemos votar en algún momento del año que viene y en las siguientes elecciones presidenciales.Si no lo hacemos, si no lo hacen, nuevamente las voluntades resultarán dispersas y, como tales, incapaces de ofrecer una alternancia seria al modelo populista que, a fuerza de subsidios ya impagables, ha triunfado y aún mantiene un núcleo duro de apoyo.
Han pasado sólo seis meses desde que la señora Presidente llegara a la cima con el 54% de los votos; realmente, parece que hubiera transcurrido una eternidad, por la dinámica que el Gobierno y, sobre todo, sus constantes desaguisados, han impuesto a la realidad cotidiana. Hoy, sin embargo, da la impresión que doña Cristina se encuentra más cerca de la sima. Sólo nos resta rezar para que el final, inexorable, no sea tan trágico.
Bs.As., 17 Jun 12.

viernes, 15 de junio de 2012

Pero aún . . .Falta mucho más . . .

El Derrumbe
de las
Fortalezas.
Un Estado es gobernado mejor por un hombre bueno, que por unas buenas leyes” 
Aristóteles.
La semana pasada, ignorando el triste papel que haría en el Senado don Pinocho Reposo, dije que el empeño por la aprobación de su nombramiento como Procurador General de la Nación constituiría la primera de las dos batallas verdaderamente dramáticas que debería librar nuestra peculiar señora Presidente en los próximos días. 
Como sabemos, la perdió y, más allá del disfraz de renuncia con que pretendió vestirse a la derrota, lo cierto es que doña Cristina no pudo imponer su voluntad y, con ello, se fue gran parte de su todopoderosa imagen y de su caudal político.
La siguiente, que tendrá lugar el 12 de julio en la CGT, será aún más importante porque el vencedor deberá demostrar, luego, su poder de fuego en la calle. 
Una calle que, como todos sabemos, es una de las principales preocupaciones del kirchnerismo desde sus lejanos días al frente de la Intendencia de Río Gallegos. 
En la medida en que, según todos los analistas y cualquiera sea el escenario final, el Gobierno fracasará en su intento de destronar a don Camión Moyano de su sitial en la calle Azopardo, sólo queda por saber a qué medios recurrirá la Presidente para conservar el espacio en disputa: 
¿la Gendarmería, tan bien armada, o los grupos “sociales” afines, generosamente retribuidos? 
El tema, como sabemos quienes tenemos muchos más años que la actual democracia argentina, no es menor.
Tanto así que algunas fuentes bien informadas cuentan que hasta un magnicidio fue imaginado en la Casa Rosada para evitar esa derrota, que hoy aparece como segura; las mismas afirman que don Hugo también habría escuchado esos rumores y que ya habría tomado las precauciones del caso. 
En cualquier otro momento, todo esto habría suscitado sonrisas escépticas pero, tratándose de los chapuceros que conducen nuestros destinos, que creen ser herederos de la “juventud maravillosa”, comienza a adquirir visos de credibilidad.
Pero, volviendo al tema de Pinocho y su múltiples cartas de renuncia, cuya real autoría obviamente corresponde a la Casa Rosada, me llamó la atención que se atribuyera públicamente un poder tan equivalente al de la Presidente, que pretendía imponer su designación, al de los señores Mitre y Magnetto, que –parece- querían evitarla. 
El frustrado candidato imputó a La Nación y a Clarín haber hecho, mediante un golpe de estado mediático, renunciar a Alfonsín. ¡Sólo faltó acusarlos de haber crucificado a Cristo!
El tristemente célebre don Reposo comparó, en esa notable pieza literaria que fue su carta a la Unión Cívica Radical, sus notas universitarias con las de Alfonsín y confirmando su ignorancia, incluyó en ésta nada menos que a la Constitución, que no exige grado académico o curriculum alguno para ser electo Presidente de la República mientras que el puesto que pretendía ocupar requería no ser payaso ni que le “soplaran” en el examen. 
¡Curiosidades de nuestra decadente realidad!
Por su parte, doña Cristina usó, por enésima vez, la cadena nacional para anunciar el plan estratégico diseñado por el Ing. Galuccio para YPF. 
(volveré sobre él un poco más tarde) 
y, desde el atril, desarrolló un nuevo show sólo comparable al que ejecutó en la feria de Luanda, cuanto aleteó como pollo y ordeñó vacas imaginarias.
Esta vez, eligió como sparring a un abogado de Mar del Plata que, ante la imposibilidad de adquirir US$ 10 para obsequiar a sus nietos, demandó al Gobierno. 
En su crítica al proceder de mi colega cometió un verdadero acto fallido: calificó de “amarrete” al reclamante, y dijo que ella hubiera sido más generosa en iguales circunstancias. 
Obviamente no lo dudo, ya que sus hijos Máximo y Florencia pueden dar fe de su dispendio natural cuando se trata de regalar bienes –aunque se trate de viajes individuales a Calafate en aviones oficiales o departamentos en Nueva York, pagados por todos nosotros- pero no se dio cuenta, porque tiene depósitos por US$ 3 millones, que $ 48 pueden ser una fortuna para muchos argentinos. 
La anunciada pesificación de sus depósitos en dólares que, como es natural, no son más que la puntita del iceberg de sus reales activos, fue un nuevo cachetazo a una ciudadanía que ya no soporta más la soberbia, la desfachatez y la impunidad presidencial de esta señora, al lado de la cual Alí Babá sería un aprendiz. 
Gracias a Dios, encontró su límite en el caso Pinocho, pero debemos recordar, como ya lo hizo con Guita-rrita, que siempre redobla la apuesta. 
Respecto al plan quinquenal que Galuccio anunció, muy interesante por cierto, lamento informar a la población en general que el nuevo CEO de YPF omitió explicar de dónde saldrán los ingentes fondos necesarios para ejecutarlo, mucho menos si hay que agregarles la indemnización que será necesario pagar, en algún momento, a la confiscada Repsol. 
Un dato no menor es que la gerencia financiera de la empresa quedó en manos de la gente de Kiciloff, que tiene una visión marxista en materia económica y difícilmente reúna los cariños indispensables en la industria petrolera mundial.
El jueves, hartas de inseguridad, de inflación y de corrupción, volvieron a sonar las cacerolas en Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Córdoba y otras ciudades, y el viernes, con encendidos discursos en el acto central, la CTA realizó más de cien cortes en rutas, puentes y accesos a la ciudad capital, que se sumaron a los piquetes del campo. 

Supongo que, por falta de información precisa, no fueron causas de esos reclamos la suspensión de pagos a sus proveedores por parte de PAMI, que dejó a 90.000 discapacitados y veteranos de Malvinas sin atención, ni el sobreseimiento del inefable don Uberti, que tan servicialmente ayudaba a Antonini Wilson a transportar las muchas valijas que mandaba el Papagayo moribundo a sus amigos argentinos.
Porque, con él, el único funcionario responsabilizado en su momento por el ingreso de tantos dólares de contrabando quedó libre de culpa y cargo, y nadie se ha preguntado por qué el PAMI, que no puede pagar sus deudas, prestó tantos cientos de millones de pesos al Gobierno para que éste pudiera seguir despilfarrándolos haciendo populismo clientelar. 

Que la Justicia no es pareja en la Argentina no es una novedad, pero que el saqueo ya habitual a los organismos previsionales por parte de doña Cristina y sus cómplices los prive de prestar los servicios asistenciales que son su principal objeto debiera generar una ruidosa protesta de los jubilados y pensionados, presentes y futuros.
Para terminar, una confesión. 

Quienes han tenido la deferencia, teñida de masoquismo, de seguir mis notas, saben que siempre he dicho que la crisis que se avecina sería fundamentalmente económica. Sin embargo, en una reunión reciente, un grupo de inteligentes amigos me convenció, y los hechos les dieron la razón, que será política.
Resta saber a quién encargaremos los argentinos la casi imposible tarea de reconstruir a la Argentina; creo, sin embargo, que las crisis siempre generan a ese tipo de individuos, capaces de conducir las naves en medio de las peores tormentas.
Porque, convengamos, la herencia será muy, muy pesada: las arcas del Banco Central están llenas de papelitos de colores; estamos peleados con el mundo entero que, a su vez, está viviendo una profunda crisis; nuestra infraestructura –ferrocarriles, rutas, ductos y comunicaciones- es obsoleta y está colapsada; la ignorancia, la torpeza y el clima están degradando nuestros principales activos exportables; la droga está haciendo estragos y su tráfico está creciendo exponencialmente; tenemos una inédita crisis energética, con importaciones crecientes en cantidades y precios; la decadencia de nuestra salud, de nuestra educación y de nuestra seguridad es inocultable; muchos de nuestros conciudadanos no han trabajado ni visto trabajar a sus padres hace mucho; y gran parte de nuestra población come, se alimenta diariamente, de subsidios que ya resultan impagables.
¿Sabe qué es lo peor de todo? 
Ese inventario corresponde a un país que, en los últimos diez años, formó parte de todo un continente beneficiado por una situación internacional que lo llevó a un progreso sin antecedentes, ya que el mundo entero creció, demandó más materias primas y las pagó como nunca antes, y el dinero sobró y no se pagó interés alguno a las imposiciones meramente financieras. Ése fue el mayor pecado de los Kirchner: haber desperdiciado una oportunidad que resultará difícilmente repetible y que, aunque subsista por algunos años para América Latina, será difícil de alcanzar para nuestro país, ya que antes deberá recomponer la confianza.
¡Qué pena tan grande! Porque este matrimonio tenía todo a su favor para lograr cambiar el curso decadente de nuestra historia. Sin embargo, prefirió robarse el país entero –bancos, empresas, juego, recursos minerales, obras públicas- a obtener el bronce eterno. Como siempre digo, ¡qué buenos gobernantes hubieran sido los Kirchner, si hubieran sido buena gente!
Enrique Guillermo Avogadro.
Abogado. 

domingo, 10 de junio de 2012

Se anuncian fuertes vientos . . . ¿Huracanes?

Ataque de nervios presidencial ... 


por Reposo y el blue.







Después de su avasallador triunfo del 23 de octubre pasado con el 54% de los votos, los mercados empezaron a marcarle la cancha a la presidente. 
No fue un 54%, simplemente fue el 54% del 65% QUE VOTÓ, o sea SOLAMENTE EL 35%.
Número que, si le quitamos el fraude, 

cosa que no debería olvidar tampoco, 
de votos en realidad le quedan para dos colectivos de esos que llevan a:
 “lo muchacho” a la cancha
Desde fines del año 2011, los grandes operadores coincidieron en que el dólar estaba atrasado y crearon entonces condiciones para una devaluación del peso que en verdad podría favorecer al gobierno. Pero éste se obstinó en mantener el ancla cambiaria para que no aumentara aún más la alta inflación, impuso el control de las operaciones y paralizó las casas de cambio, que habían llevado el blue a 5 pesos. 
Así pasó el verano y la inflación de más del 2% mensual le hizo pegar un salto al blue, llevándolo a $ 6,15. Moreno recurrió entonces a la misma receta de paralizar las casas de cambio. 
Sin embargo, la paridad cercana a los 6 pesos continúa, al igual que el emperramiento del gobierno de anclar el dólar, aunque subiéndolo 
un poquito más, a $ 4,50. 
A esto se le suma el cierre de las importaciones para lograr un superávit comercial de 10.000 millones de dólares. Estos factores combinados hicieron que la economía pasara rápidamente de la desaceleración a la recesión que actualmente vivimos.

La reaparición de los límites.

La presente situación económica le pone un límite por sí sola al gobierno, que venía teniendo cierto éxito al conseguir que los aumentos salariales no pasaran del 22%. Pero la enemistad con Moyano le impide al cristinismo cerrar el tema. El líder camionero exige el 30% y amenaza con paros sorpresivos. 

Para no ser menos, la CTA combativa de Pablo Micheli organizó una importante marcha en el día de ayer.
            En el Congreso, el Ejecutivo se movió últimamente como pez en el agua, contando con un quórum propio sobreabundante que le permitió sancionar cualquier proyecto; por ejemplo, la reforma a la carta orgánica del BCRA. 
Después del conflicto planteado por Amado Boudou contra el entonces Procurador General
Esteban Righi, éste debió renunciar apresuradamente y CFK propuso a un allegado al vicepresidente. Ni bien se conocieron los fraudes cometidos por Daniel Reposo en su C.V. y su manifiesta ineptitud para un cargo que exige solvencia jurídica, si el oficialismo hubiera reunido en el Senado los dos tercios de los votos de los presentes para aprobar su pliego, se habría consolidado así el control absoluto del Congreso. 
        Pero se produjo un respiro y Miguel Ángel Pichetto sólo pudo conseguir 42 senadores, cuando eran necesarios asegurarse con 48 votos. El Senado retomó así su función de limitar el poder absoluto.
        Al mismo tiempo mediante una convocatoria de dos semanas en las redes sociales, se produjeron varios cacerolazos en distintos puntos de la ciudad y en el interior :
 en repudio al gobierno nacional
El jueves pasado, la misma convocatoria llevó a 6.000 personas a marchar a la Plaza de Mayo, en el día mas frío en lo que va del año, mientras que en distintos barrios los cacerolazos se hacían sentir. 
Aparentemente, todos los jueves se repetiría la convocatoria, que tiene la virtud de contar con auspiciantes anónimos. 
Éstos muestran un amplio poder de convocatoria, que descoloca a los partidos políticos opositores, cada vez más reacios a sentarse en la misma mesa.

El estallido

De acuerdo a una versión originada en Olivos, la presidente habría sufrido un ataque de nervios luego de mirar por televisión una parte de la audiencia pública en la cual Reposo puso en evidencia sus graves carencias. 
Ella no habría asumido ninguna responsabilidad por la elección de un candidato tan precario, estallando en fuertes reproches a Boudou por haber impulsado a Reposo. 
El disgusto presidencial fue tan grande que el Secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, fue instruido para que redactara las cartas que supuestamente Reposo le envió a la presidente, quien lo mocionó para ocupar la Procuración, al vicepresidente Boudou, al jefe del bloque oficialista del Senado, Miguel Ángel Pichetto, y al presidente del bloque radical de la Cámara Alta, Luis Petcoff Naidenoff. 
Así, el despechado Síndico General de la Nación se habría enterado por los medios de la existencia de sus cartas. 
Pero aun así, no habría presentado la renuncia a su cargo, cosa que sí habría hecho Julio De Vido, quien habría recibido un rotundo “vos no renunciás” de parte de su jefa, que con los últimos cambios acaba de convertirlo en un ministro casi testimonial. 
Extractado del :Informados Público
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viernes, 8 de junio de 2012




Biolcati, convocó a los productores. 




Acompañar el cierre del paro en la ruta.



Comunicado de Prensa.




Biolcati convocó a los productores a acompañar el cierre del paro en la ruta.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina,
Hugo Luis Biolcati, participó hoy de la asamblea de productores en 9 de Julio, provincia de Buenos Aires, y convocó a los productores a acompañar el cierre del paro agropecuario en la ruta el próximo martes:

“Convocamos desde aquí a los productores a
manifestarse en las rutas para acompañar el cierre de este paro agropecuario y a la Mesa de Enlace que estará reunida para evaluar las próximas acciones”.

“Nos espera una larga lucha, y estamos dispuestos a llevarla adelante.
Este paro comenzó con el impuestazo del gobierno de
Scioli, que no tuvo el coraje de defender a su provincia 

y de organizar sus finanzas, pero sus razones son mucho más profundas porque hoy no podemos vender
 trigo, el stock bovino cayó en 12 millones de cabezas 
de ganado y los mercados se encuentran intervenidos”, agregó Biolcati frente a más de 400 productores
agropecuarios reunidos en la Ruta 5 y acceso a
9 de Julio.
 Más adelante, el presidente de la Sociedad Rural Argentina destacó el alto acatamiento de la medida y resaltó que “el impuestazo afecta más a los productores de entre 100 y 500 hectáreas, y los más perjudicados serán los de 200 hectáreas”, y se preguntó: “¿acaso eso es progresismo?”.
 “Venimos luchando desde 2008, cuando nos querían robar la renta, hoy quieren quitarnos la propiedad pero somos gente de arraigo, no la vamos a entregar jamás”, dijo Biolcati.

El lunes, Biolcati participará de una asamblea en Diamante, Entre Ríos, a las 11, en el cruce de las rutas 11 y 131.  Para más información sobre este y otros temas, visite la nueva página web de la Sociedad Rural Argentina 
www.sra.org.ar



UN LABERINTO VERDE.



Por: Jorge R. Enríquez (*)

A fines de octubre pasado, cuando el gobierno, apenas ganadas las elecciones, decidió restringir las compras de dólares, sostuvimos que ese tipo de medidas generalmente llegaban para quedarse o profundizarse.

Sucedió así que el Estado policíaco que nos gobierna ha atenazado la posibilidad de adquirir divisas en el mercado oficial ya sea como inversión, para adquirir un inmueble o para viajar al exterior, cualquiera sea la posición fiscal de las personas físicas que lo requieran y su nivel de ingresos. 
Ello ha hecho que el dólar paralelo haya subido muchísimo su cotización, alcanzando un valor superior al 30 % de lo que marca la pizarra oficial.
Este fenómeno no es de ahora: la fuga de divisas lleva 52 meses consecutivos. No ha habido, entonces, una súbita transformación de los argentinos en avaros o en vende patrias.
Algo pasa. El gobierno, como siempre, lo atribuye a oscuras conspiraciones, ahora eternamente encabezadas por Héctor Magnetos.
Sin embargo, la explicación es muy simple. Con una inflación anual del 25% anual y una depreciación del peso del 5% anual, en los últimos años el dólar se abarató. Además, quienes disponen de algunos pesos para ahorrar, no tienen alternativas que los protejan de la inflación. Si a eso le sumamos todas las iniciativas gubernamentales que minan la confianza pública, la demanda de dólares es comprensible.
Esta vez, a diferencia del “corralito” o de la “pesificación” de Eduardo Duhalde no se pretende transformar los dólares en pesos, sino obligar a que todas las operaciones se realicen en la moneda local.
Ello es prácticamente imposible en algunos sectores de la economía, como el inmobiliario. Muchas décadas de inflación e inestabilidad monetaria han obligado a que por más que las operaciones en ese mercado se lleven a cabo en pesos, siempre se va a tomar al dólar como referencia del valor de los inmuebles.
Frente a los desaguisados en materia económica que se sucedieron en los últimos 40 años, los argentinos, que vimos como nuestra moneda perdía 13 ceros, producto de un contexto de siderales inflaciones, nos acostumbramos a ahorrar y pensar en dólares.
Recordemos que un ministro de Economía de la última dictadura militar, Lorenzo Sigaut, pasó a la Historia por una frase que acuñó y lo hizo célebre: “el que apueste al dólar, pierde”. Evidentemente, ese lema hizo carrera porque pasó a ser el apotegma, también, y vaya paradoja, del “progresista” kirchnerismo, cuyo reloj, como siempre, atrasa varias décadas.
En lugar de atacar las causas, el gobierno busca culpables y nos lanza discursos moralizantes. Pero si ha habido un gobierno en la historia con nula autoridad moral para aleccionar a los demás sobre la perversión del atesoramiento de dólares es este, cuyas principales cabezas tienen tantos dólares (y sólo me refiero a los declarados) que son la envidia de la enorme mayoría de la población.
El ejemplo más elocuente nos lo brinda la Presidente, quien según sus declaraciones juradas de bienes personales también es una devota de amaromar dólares. Argentina, al fin, supo acumular más de 3.000.000 unidades de la divisa norteamericana.
El locuaz Aníbal Fernández quedó atrapado en su irrefrenable sed oratoria: quiso amonestar a los que compran dólares mientras decía que él con su plata hacía lo que se le antojaba (comprar dólares). Pese al reto público de la presidente ("¿Tomaste Vivarachol?"), no pudo evitar meter la pata nuevamente, al anunciar que el dólar paralelo abriría el lunes pasado en 5,10 por un acuerdo con el gobierno. Es decir, que además de lanzar un pronóstico ridículo, blanqueó el mercado negro.
No es el único caso de funcionarios del gobierno nacional que buscan el paraguas del dólar para no ver escurrir como se deprecian sus ahorros, aunque ahora, a la luz de tanta hipocresía Cristina Fernández haya manifestado que va a pasar sus ahorros a pesos y, desde luego, ordenado a que todos los funcionarios de su administración hagan lo mismo. Fruto de las presiones de la prensa, adoptó una actitud tipicamente demagógica y de dudosa verificación.
Desde el punto de vista estrictamente jurídico es un atributo de la soberanía de los países fijar sus políticas cambiarias. Las hay de diverso tipo: cambio libre, administrado, fijo, etc.
También es lícito establecer distintos tipos de cambio (comercial, financiero, turístico), aunque la experiencia demuestre que no es conveniente.
No sólo es inadmisible que los argentinos nos veamos imposibilitados de adquirir, siquiera, un dólar, sino que la veda no surge de ninguna ley. Hay sólo una resolución de la AFIP, basada en un viejo decreto de necesidad y urgencia de la presidencia de Menem, mediante la cual el organismo fiscal supuestamente verifica, antes de cada compra, si el solicitante tiene la solvencia económica como para realizar la operación.
En una primera etapa, esto implicaba una limitación a la compra de dólares; en los últimos días, se tradujo en una completa prohibición.
Quién evalúa esa capacidad económica y en base a qué parámetros es un misterio. En verdad, es claro ahora que no hay tal análisis: simplemente no se autoriza a comprar dólares.
Se trata de una limitación de derechos constitucionales sin que medie explicación alguna de la razonabilidad de las restricciones. Muchas personas no pueden viajar al exterior por este torniquete, torpemente establecido y pésimamente comunicado. Por eso, se han presentado en estas horas algunos amparos contra dicha medida.
Tradicionalmente, los tribunales son muy deferentes hacia los gobiernos en cuestiones de política económica. Prefieren no invalidar decisiones adoptadas dentro de esa esfera. Veremos qué ocurre en esta oportunidad. Si los argentinos le debemos pedir permiso al Estado para cualquier cosa, nos deslizamos insensiblemente hacia el totalitarismo.
El fin último de estos manotazos de ahogado es financiar el déficit fiscal. Lo curioso es que esta crisis cambiaria se da en el contexto de una aparente existencia de reservas que, según el Banco Central, asciende a 47.000 millones de dólares, lo cual no es cierto, porque conforme a distintos estudios de importantes economistas esa suma se reduce a poco más de 10.500 millones, si se restan los encajes bancarios, las letras y notas del BCRA, las operaciones de pases, las obligaciones con organismos internacionales, los depósitos del Estado para pagar en agosto los Boden 2012 y las deudas con el Anses, que ponen en crisis el sistema jubilatorio.
Esa es la razón por la cual el gobierno se quiere quedar con todos los dólares que pueda acaparar.
Por eso al no saber cómo salir del laberinto verde, profundiza las regulaciones y los controles, lo que no hace más que aumentar la incertidumbre.
(*) El autor es abogado y periodista
Viernes 8 de junio de 2012
Dr. Jorge R. Enríquez
jrenriquez2000@gmail.com
Twitter: @enriquezjorge 

jueves, 7 de junio de 2012

¿Y la música ?



USTED ES LA CULPABLE.



Por Ernesto Bobek Cáceres
 Abogado (Justa Causa)
 ebobek@fibertel.com.ar


Usted es la culpable, de todas las angustias, y todos mis quebrantos… 
(primeras estrofas de “Usted”, bolero de Ruiz Galindo/Zorrilla Martínez) 


Todo funcionario cristinista pretende ser estrella, un “elegido”
Últimamente los “elegidos” son objeto de investigación, tanto por su bochornosa cantidad como por ser tan ineptos que andan tropezando con sus dichos entre sí como autitos chocadores en un corralito 
¿qué término odioso para los argentinos, verdad?.

Ya tuvimos suficiente con Amado Boudou. 
Debió renunciar ante el escarnio, pero sintiéndose sobre-protegido por Ud., Señora, no lo hizo. 
Tras su escandalosa vinculación con Ciccone & muchos más, ahora que vienen las vacas flacas, lo más probable es que tenga que soltarle la mano. Porque la olla de la presión social harta de corruptos comenzó a levantar temperatura con una llama cada vez más fuerte, y no tiene miras de detenerse.
            La caída de su popularidad Señora, se debe a que ya diariamente tenemos varios homicidios por robos, con lo que la inseguridad viene por todo. 

La inflación también viene por todos y todas. 
Basta con ir al supermercado una vez por mes para darnos cuenta que viene sacudiendo bolsillos, especialmente los de los más humildes.
            Entre tanto, sus alcahuetes habituales Señora, nos quieren convencer que el mundo se viene abajo, pero Argentina está en otra galaxia, donde todo anda más que mejor; una sucursal del paraíso. Para convencer al soberano, funcionarios expresamente designados y autorizados por Usted Señora, extorsionan y amenazan a ciudadanos que desarrollan distintas actividades. Desde un Moreno que se calza los guantes de boxeo y dice “Acá no se vota”, hasta un Boudou al que Usted Señora le prende un aire acondicionado para evitarle sentirse al horno, que es precisamente donde está. ¿Se dará cuenta nuestro vicepresidente -elegido por Usted Señora- a quien por mérito propio nadie conocía, que está más cerca de las rejas que de festejar las próximas dos navidades?
            Usted logró Señora, que un genuflexo Scioli pase a ser el lampazo de sus caprichos. La provincia de Buenos Aires, será fuente de ingresos K o pagará todos los costos. 
Así lo decidió Usted Señora. El costo político aún no se vislumbra. 
El costo social ya lo está padeciendo. Usted Señora, tuvo el 54,1 % de los votos. 
¿Aún no percibe la irritación que despierta en la mayoría de los argentinos desencantados con su gestión ya inmersa en el fracaso del inexistente modelo?
            Hablemos de otro pollo suyo Señora. Usted lo quiere imponer. Se apellida Reposo, y desde que nació parece estar en reposo, ya que su vida universitaria y profesional ha sido de una pobreza inaudita y vergonzante. 
Además es un mentiroso serial. 
Falsificó el 90 % de su currícula. En su ajetreado paso por el Congreso para defender la postulación que Usted le dispensara Señora, quedó en evidencia que no puede superar su supina ignorancia ni con ayuda.
            ¿Piensa Usted Señora que nombrar un jefe de fiscales aliado asegura la impunidad de cualquier delito cometido por funcionarios públicos? 
Para ello debería proponer a alguien capaz, y no a un Reposo, de quien ya dudo hasta que se llame Daniel. 
Es un absoluto ignorante del derecho, que desconociendo siquiera qué es una suspensión de juicio a prueba o “probation” en el proceso criminal, en su conocimiento del Código Penal, debe haber un Capítulo de “Tiro de Esquina”. ¿Ese personaje va a ser el jefe de los fiscales en lo criminal? ¡Ay! 
          Ya Aníbal Fernández tuvo que pasar a senador. 
          Ya Schiavi tuvo que enfermarse y renunciar y aún así tiene serios problemas. 
          Ya De Vido tuvo que cambiar de tablero, porque la tragedia de Once pende como espada de Damocles sobre su cabeza.
Todos los funcionarios que nombramos, y muchos más, han sido elegidos y permanecen en sus puestos por disposición suya. 
Usted Señora los nombra. 
           ¿Piensa Usted Señora que manifestar ante los medios que va a pasar un plazo fijo en dólares a pesos va a convencer a la gente de invertir todo su capital en pesos? 
Ya demasiadas veces nos dijeron que el que apueste al dólar pierde, especialmente aquéllos que estaban haciendo desde el gobierno todo mal y en perjuicio de los castigados contribuyentes. Excluyo de esta categoría a los empresarios que vivieron y viven del Estado.
            Funcionarios nombrados por Usted, Señora, se hunden. 
Se van a pique, pero algunos no van a tener la paciencia de comerse reproches y hasta querellas gratis. 
Se van a llevar a alguien al fondo con ellos. 
Ahí comienza la debacle Señora, ya que la economía no tolera más caprichosos e inconstitucionales “controles” que descalabran todo el quehacer económico del país.
            El mercado inmobiliario colapsó. 
Y no es gratis Señora. 
No son solo las comisiones de los corredores. 
El dato incluye la mano de obra de los emprendimientos inmobiliarios. 
La industria está paralizada. 
Todo el comercio está en retroceso. 
Ya se ven locales desocupados en lugares privilegiados de la Ciudad de Buenos Aires; industrias y empresas que suspenden empleados. ¿Se dio Usted cuenta Señora, o es solo una absurda sensación de paralización de la economía argentina?
            De Usted depende Señora, encaminar al país a un futuro con posibilidades, con mayor empleo para los argentinos a quienes Usted les predica pero con quienes no dialoga. Si sigue en esta senda jamás aceptará que le hagan preguntas, ya que por este camino no tiene respuestas. 
Respete la Constitución, deje de gobernar por decreto de necesidad y urgencia. 
No queda mucho tiempo Señora. 
Las necesidades y urgencias son de los argentinos; no de los funcionarios de su gobierno. ¿Se da cuenta Señora, que en tanto dependa de Usted, la culpa será exclusivamente suya? 
CABA, 07/06/12 

miércoles, 6 de junio de 2012

¿ Cuanto Mas ?



IR POR TODO. . . 



Por Jorge R. Enríquez (*)


Envío de Juan José Rosso.

Uno de los lemas del actual período kirchnerista -

que la presidente de la Nación pronunció desde una tribuna pública - es :
"vamos por todo".

Cuál es el verdadero alcance de esa expresión no es fácil de determinar. 
Una interpretación benevolente podría atribuirle simplemente a la frase el propósito de cumplir integralmente el programa propuesto al electorado por el partido gobernante. 
Si sólo de eso se tratara, lejos de merecer reproche, el lema sería encomiable porque revelaría la intención de coherencia con los compromisos asumidos. 

Pero las acciones del kirchnerismo no alientan esa interpretación generosa. 

Es más plausible una lectura literal de tales palabras.
¿Qué es, entonces, ir por todo? 

A nuestro juicio, terminar con todos los obstáculos que impidan el ejercicio absoluto del poder por parte de la primera magistrada.

Esos obstáculos no son muchos hoy en día. El oficialismo cuenta con cómoda mayoría en ambas cámaras del Congreso, no tiene problemas -por usar un eufemismo- con la justicia federal, no ha sido sustancialmente limitado por la Corte Suprema, domina la mayoría de los medios de comunicación, tiene frente a sí a una oposición débil y fragmentada y casi todas las provincias están gobernadas por administraciones de su mismo signo político. 


Sin embargo, pareciera que ese inmenso poder le sabe a poco a una fuerza política que tiene una fuerte vocación hegemónica.

Así, no le es suficiente haber acorralado a los medios independientes a una expresión menor en el ámbito de la televisión y la radio, dominado por los medios estatales o los privados en manos de amigos.

Desde el vértice del poder mismo son elocuentes mensajes que se emiten: no se admitirá en adelante ninguna tibieza.

Por eso el gobierno presionó a Daniel Hadad para que vendiera sus medios a Cristóbal López, uno de los nombres paradigmáticos del capitalismo de amigos o no le tembló el pulso a la hora de forzar la renuncia de Esteban Righi a la Procuración General o de lanzar furibundos ataques al juez Daniel Rafecas, dos hombres muy vinculados al oficialismo, y está exponiendo a Daniel Scioli, que ha sido extremadamente leal a los Kirchner, a un desembozado esmerilamiento ejecutado con entusiasta obsecuencia por el vicegobernador Gabriel Mariotto.

Ir por todo es una consigna profundamente extraña al Estado de Derecho y a la democracia republicana. 

Es precisamente para evitar esa pretensión de "todo" que nació el constitucionalismo, como reacción frente a las monarquías absolutas. 


Una de dos: 
o vamos por todo. . .
o vivimos bajo la Constitución
La voluntad de acaparar todo es, como su nombre lo indica, totalitaria.

No hemos llegado a ese estadio, pero las señales son ominosas. 

Vamos en el mal camino, resignando cada día alguna libertad, algún límite, algún control.

LA REPUBLICA EN RIESGO .            
No se trata de una frase exagerada surgida al calor de una discusión política, sino de la convicción profunda de que el gobierno nacional ha ingresado en una fase autoritaria que lo aproxima al modelo chavista y lo aleja de las democracias de países vecinos como Uruguay, Chile, Brasil o Perú, que han sabido aprovechar en estos años el extraordinariamente favorable contexto internacional para desarrollar sus economías, fomentar la equidad social, insertarse con inteligencia en el mundo y consolidar sus instituciones, evitando los personalismos retrógrados.
La profundización del populismo, el intento de reverdecer nacionalismos trasnochados, 

el desprecio de la calidad institucional, las presiones sobre la justicia, la concentración excesiva de atribuciones en la primera mandataria, la arbitrariedad y la prepotencia erigidas como principios rectores por el poderoso Secretario de Comercio, 
el avasallamiento de los derechos de propiedad, la indiferencia ante las gravosas consecuencias de transgredir las más elementales reglas de convivencia en el ámbito internacional, la cortedad de miras – que impide la adopción de políticas de mediano y largo plazo -, el culto a la personalidad a través de una cadena de medios de comunicación oficiales y paraoficiales que tiende a ser monopólica, 
la abierta hostilidad hacia la prensa libre, son algunos de los signos ominosos de este tiempo que no presagia nada bueno para la Argentina.
Ante ese panorama tan preocupante, inquieta que no surjan desde la oposición parlamentaria voces más enérgicas que denuncien los desvíos de un régimen hegemónico, que crecientemente exige la sumisión absoluta. En este marco, puede parecer utópico pensar en políticas de estado, como lo proponen las entidades que representamos. 

Y, sin embargo, hacerlo es cada día más trascendente. No nos resignamos a revivir una y otra vez los fracasos de ocho décadas. 
Queremos un país de progreso real, no declamado; respetuoso de la Constitución y las leyes; previsible para propios y extraños; que impulse la igualdad de oportunidades y recree la cultura del trabajo, que hizo grande a nuestra nación; que no vulnere el federalismo que diseñaron nuestros padres fundadores; que se vincule al resto de las naciones del mundo en condiciones de mutuo provecho; que aliente la libertad y suprima el temor; que privilegie el mérito y la creatividad, y no la ilegalidad y la bajeza moral; un país para el mañana, que salga de una vez del laberinto de un pasado ingrato. 

No tenemos mucho más que nuestros sueños y una certeza: nunca es tan negra la noche como cuando está por amanecer.
(*) El autor es abogado y periodista
Viernes 6 de junio de 2012
Dr. Jorge R. Enríquez

jrenriquez2000@gmail.com

twitter: @enriquezjorge 

lunes, 4 de junio de 2012

Oid el ...


Ruido de rotas cadenas ...


 Por: 

Enrique Guillermo Avogadro‏.




"Cuando los hombres están reunidos, 
pierden el sentido de su debilidad". 
Charles Secondat, 
barón de Montesquieu.
La semana que pasó parece haberse convertido en un verdadero punto de inflexión en la marcha del “cristinismo” hacia su imaginada eternidad, y fue marcada por la pérdida del miedo en las todavía incipientes protestas de los ciudadanos de a pie y hasta de los chacareros de la Federación Agraria.


Geográficamente hablando, la mancha de aceite de las cacerolas que comenzaron haciendo sonar las clases medias urbanas en la ciudad de Buenos Aires, el Conurbano norte, Rosario y Córdoba, creció en forma significativa desde el jueves por la noche, y llevó el descontento hasta lugares emblemáticos como la residencia de Olivos o el Monumento a la Bandera. La convocatoria –que ha comenzado a repetirse para el jueves 7 de junio, a las 18:30, en Plaza de Mayo- fue realizada por miles de mails, twitters anónimos, dando la razón al Gobierno que creó, para intentar controlar las redes sociales, la fantasmal tropa sobre la cual Lanata puso su radiante y jocosa luz hace quince días.
Por su parte, la Comisión de Enlace, con sus bases atribuladas por el impuestazo de Scioli –que favorece a doña Cristina en términos económicos y políticos- ha decretado un paro agropecuario de nueve días que, seguramente, traerá algunos problemas adicionales y es probable que se nacionalice, dadas las similares conductas de Uribarri, en Entre Ríos, y otros gobernadores aquejados por la falta de recursos. Le costará, sin embargo, superar la desilusión de esas clases medias urbanas cuando el Frente para la Victoria contó sus votos en la pampa húmeda. Si bien el triunfo oficialista en 2011 en esos partidos del interior no se debió a que los productores rurales hayan invertido su posición respecto al “kirchner-cristinismo” sino a la sustancial mejora que el auge de precios agrícolas produjo en los comercios –es decir, en quienes habitan los pueblos y ciudades del interior- que vendieron más autos, más insumos, más alimentos, la sensación de traición electoral que sufrieron quienes, sin tener relación directa con el campo, acompañaron las protestas contra la Resolución 125 hizo que se haya generado una brecha que será difícil superar.
La sequía que ha comenzado a afectar los bolsillos de los ciudadanos, como siempre sucede en cualquier país y en cualquier época, ha hecho que éstos “descubrieran” la inflación y la corrupción rampante de este gobierno, que supera con creces todo lo conocido hasta la fecha. Por otra parte, la población ya está harta de la inseguridad cotidiana, producto de muchísimos factores, entre los cuales el tráfico de drogas y la desmadrada inmigración resultan los mayores componentes.
La verdadera diarrea verbal que han sufrido estos últimos días algunos de los funcionarios –

y don Anímal ha sido la mejor expresión de ella- 
obliga a recordar la frase de Juan Pablo Feinman, uno de los fundadores de Carta Abierta, cuando fue atacado por el mismo virus: “Resulta muy difícil defender a un gobierno encabezado por dos millonarios”. Tenemos aquí otro de los motivos que llevaron a que volvieran a sonar las cacerolas: la falta total de vergüenza de quienes impiden comprar dólares en el mercado libre y único de cambio, mientras que todos ellos –don Máximo incluido- no solamente declaran injustificables ahorros en esa moneda sino son autorizados a adquirir ingentes sumas hoy mismo.
Los controles a las importaciones están haciendo que muchas fábricas comiencen a parar por falta de insumos, con lo cual ha comenzado a aparecer, otra vez, el fantasma del desempleo sobre el horizonte de las preocupaciones. Porque, si ese efecto que ya ha comenzado a notarse en el gran Rosario y en la gran Córdoba, rodeadas por cinturones de pobreza pero, también, de clase media humilde, se tradujera rápidamente en protesta social, la situación en la Argentina cambiaría de amarillo a rojo en segundos. Doña Cristina y don Daniel parecen haber olvidado que, si la Provincia se incendia, las llamas estarán a sólo pocas cuadras de la Plaza de Mayo, con todo lo que ello ha implicado en nuestra historia reciente.
La propia e inocultable torpeza oficial en el manejo de los instrumentos económicos locales, la confiscación de activos, el declarado mal trato a los inversores, el desprecio por la seguridad jurídica, el imparable gasto público, la consecuente inflación, el atraso cambiario, la falsificación de todos los indicadores, la prostitución de la Justicia, la impudicia en el latrocinio, la soberbia de la impunidad, el brutal aislamiento de los gobernantes (que creen estar viviendo en la Ciudad Prohibida de Beijin), la notoria disminución en los saldos exportables, la recesión generalizada, la crisis energética, la expuesta vocación tiránica, son algunos de los factores que han producido esa inflexión de la que hablé al principio.
Europa, nuestro segundo destino exportador, continúa enfrentando dificultades de muy difícil pronóstico, y Estados Unidos, Brasil, China e India ya están mostrando signos de agotamiento de ciclo. Esa situación externa, además de servir de excusa (“el mundo se nos cayó encima”) a los problemas propios de la Argentina, hará que la imagen de doña Cristina y su banda, que aún registra envidiables pero explicables –pueden ser atribuidos a la notoria inexistencia de alternativas serias- índices de aprobación, caiga como un piano.
  Entonces, con el descontento y con la pretensión de la Casa Rosada de incrementar los recortes a las libertades individuales, también aparece una simétrica preocupación. La Gendarmería Nacional, retirada por la inefable doña Nilda de sus funciones naturales de custodiar las fronteras para ser trasladada masivamente a los centros urbanos, se ha convertido en una fuerza de seguridad que, a diferencia de sus colegas policiales, cada vez está mejor armada y mejor paga; fuentes confiables señalan que sus efectivos ganan hasta tres veces más que lo que perciben sus homólogos de grado en las otras fuerzas.
Sus miembros no se han caracterizado -¿recuerdan el plan Fénix, de espionaje a los líderes de las protestas?- por la sutileza y la delicadeza; simplemente, no están preparados para ello y, como es lógico, se comportan como se les ha enseñado. ¿Será, entonces, la encargada de reprimir las cacerolas, los paros agrarios, las huelgas y las protestas sociales? ¿Obedecerá, si es así?
Nuestra autoproclamada emperatriz tiene, en el futuro inmediato, dos batallas que definirán tanto la fuerza real de la que dispone cuanto cómo será, a partir de ahora, el derrotero de su gobierno. La primera en el tiempo es la propuesta designación de don PinochoReposo como nuevo Procurador General de la Nación, en reemplazo del ex íntimo don Esteban Righi, que vio su carrera y su supuesta honra caer bajo los cascos del desbocado caballo de Guita-rrita.
La segunda, muchísimo más importante, se librará el 12 de julio en la CGT, cuando se verá si el Gobierno tiene munición suficiente como para desalojar a don Camión de su sillón y reemplazarlo por alguien que pueda ser considerado propia tropa. 
Aquí el problema será más grave en cualquiera de los escenarios.
Si lo consigue, la central obrera se dividirá como siempre, pero estará enfrentado a un conglomerado de gremios del transporte que, además de fuertes, verán sus ingresos disminuir vertiginosamente por la nueva crisis con el campo, la recesión y la caída en el comercio exterior, todo lo cual producirá muchísimos menos viajes en camión, y don Hugo saldrá, con los tapones de punta a pelear por el bienestar de sus afiliados. 
Del otro lado, una CGT “oficialista” tampoco podrá calmar las naturales apetencias de las trabajadores para mantener a flote de la inflación sus ingresos pues, si lo hiciera, sus adherentes mudarían sus apoyos a los sindicatos de base, harto más combativos.
Si doña Cristina perdiese una de esas batallas -¡y qué decir si fueran ambas!- su condición de “pato rengo” se acentuaría y, casi con seguridad, sus adláteres y cómplices correrían a “profundizar el modelo” en un estilo más combativo y despótico, para intentar evitar un desastre electoral devastador.
En fin, si a ello le sumamos la negativa a siquiera mencionar a la inflación, causante exclusiva de los males que sufren los mercados y las inversiones, y la guerra que, según ha anunciado, encarará a partir de mañana don Patotín para bajar a la fuerza la cotización del dólar “blue”, las próximas semanas no serán aptas para cardíacos en nuestro país. Parafraseando al ingenioso hidalgo,

“cosas verán, argentinos, que harán hablar a las piedras”.
Mientras tanto, la ciudadanía seguirá rompiendo las cadenas con que el populismo, hoy debilitado por la falta de recursos, tiene atado al bolsillo de los ciudadanos, y el ruido será tal que se oirá desde lugares tan remotos como Calafate.
Bs.As., 3 May 12
Enrique Guillermo Avogadro.
Abogado. Periodista. 

sábado, 2 de junio de 2012

Ahora . . . Los Jueces. . .



JUECES Y JUSTICIA


Se­ñor Di­rec­tor: 
"En un artículo publicado el 9 del actual, el doctor Alejandro Fargosi -quien representa hasta diciembre de este año a los abogados porteños en el Consejo de la Magistratura de la Nación- postula que ha llegado «la hora de los jueces».


"Quienes sigan la dolorosa realidad de parte de nuestra justicia federal pensarán que la afirmación de Fargosi es irónica. Interpretamos que no es ésa su intención, ya que reconoce como una deuda pendiente la recuperación del «respeto a la Constitución y a todas las leyes». Pero acaso confía demasiado en que los propios jueces habrán de reparar ese déficit de independencia que se les imputa. La reforma constitucional de 1994, al crear el Consejo de la Magistratura, no partió de la misma premisa. Quiso reducir el componente político en las designaciones y remociones (que antes era absoluto), pero desestimó la idea de un Consejo integrado total o mayoritariamente por magistrados, para desalentar decisiones fundadas en el natural espíritu de cuerpo. También porque lo que sucede en la Justicia le interesa a toda la sociedad. Por eso se incluyó una composición plural, que comprende a los abogados, a los legisladores y a representantes académicos. En tanto, la Constitución porteña se inspiró en ese criterio, pero logró plasmarlo con mayor precisión, al determinar el número de consejeros: nueve, tres en representación de la Legislatura, tres jueces y tres abogados.

"Más que «por la hora de los jueces», debemos bregar por la hora de la República. En ella, junto con los demás estamentos a los que la Constitución asigna un lugar en el Consejo de la Magistratura, los abogados tenemos un rol fundamental que cumplir, para que se elija a los mejores, se impida la remoción de los que son idóneos e independientes y no se vacile en separar a aquellos que no se ajustan a las exigencias técnicas y morales que cabe esperar en quienes imparten justicia."

Jorge R. Enríquez
DNI 7.607.580
Emiliano Bardelli
DNI 21.924.499
Juan J. Kelemen
DNI 18.528.858
Roberto Punte
DNI 4.144.439
(Agrupación Causa Justa)

Intolerancia .


Opinión.


YAYO H- Intolerancia-


LA 5 PATA.


www.la5pata.com/inicio
La estrategia o el reclamo de abrazos simbólicos, hace años ha dejado de ser una posible solución a muchos de nuestros problemas. Hubo etapas del país de grandes marchas y movilizaciones que funcionaron como instrumentos de cambio. Presión basal, en definitiva, que modificó la historia. Todavía hoy son, y seguirán siendo en buena hora, bienvenidas. Pero para que aquello ocurriera, existía un respeto implícito de Adversario que los argentinos hemos extinguido en el tiempo. 
Se vivía para creer en algo. 
La credibilidad formaba parte de nuestras vidas. 
Hoy la Adversidad es superada por la Violencia. 
Esto ocurre cuando no hay una razón para creer en Uno, sino para eliminar al Otro. 
El Ad-Versario es herido de muerte. 
Se equivoca así, el camino de la Credibilidad y sin Creencias carecemos de Construcción.
Por estos días, la propuesta de Abrazar una sede judicial para que la Justicia cambie, impulsada nada menos que por diputados, siendo que tienen tanto por hacer, es de resultados ambiguos. Es Efectismo, no es Política. Digamos, que en cada uno de los asistentes, se juega a profundizar el desgaste. Y en el peor de los casos ocurre lo que ocurrió. Violencia. Agresión. Es lo que sucede cuando se pierde la visibilidad por parte de los convocados. Cuando precisamente la falta de credibilidad propia y hacia el otro como oponente, deja solo la salida violenta y Anti Deliberativa y escapa de las manos de los convocantes. Políticamente pretender cambios en la Justicia a partir de estas medidas, implica una gran ingenuidad, entre otras cosas porque no se reconoce antes de estas movilizaciones al ejercito de sujetos, propios de las sociedades enfermas que tenemos dentro, afuera, y al lado cada uno de nosotros.
Juan Carlos Blumberg fue acaso, el último y gran movilizador anti gobierno que congregó multitudes. Pero no pudo avanzar más allá del dolor legítimo de perder un hijo, aunque sobrara el argumento que hoy vive, y agravado; la Inseguridad. Sin embargo, al consenso le faltó la pata principal, su análisis de la realidad política, y para peor con pésimos asesores a falta de una verdadera Oposición, que forzaron la discusión sacándola del clima político social, para llevarla solamente a la arena partidaria. Eliminaron así el reclamo, y a Blumberg. Lo curioso hubiera sido que llegara lejos, convertido entonces en candidato de algo, o de alguien.
En este simbólico abrazo judicial de hace pocos días, uno vio lo que no desea ver, el odio, pero del otro lado. Son masa, decididamente, y si lo niegan, son masa con plata, a clase media empobreciéndose, con una sinergia que se contaminaba de unos a otros. Se trata de gente que tampoco me representa, menos aun, cuando intolerantemente se agrede a trabajadores de prensa o a cualquiera que no piense igual que ellos.
No importa para que medio trabajen, los agredidos fueron periodistas que recogieron una crónica, y como pudo verse penosamente, “testimonios”.
Estamos rodeados de Intolerancia. 
Y no hemos desarrollado en muchos casos la Intolerancia hacia la intolerancia, algo que en cada uno se construye desde adentro, como un gran anticuerpo que desde hace algunos años nos está faltando. No es de extrañarse, el Gobierno tampoco es tolerante.
Lo que nos queda de homofobia, racismo, sexismo y religiosidad, hace su pata ancha en la canalización más abundante, la intolerancia política. Entonces no es momento, y nuestros legisladores mediáticos deberían saberlo, de andar convocando a nadie, al menos hasta que las cosas maduren un poco. La convocatoria es una herramienta política, pero hay que analizar para Qué, con qué Fin, y sobre todo, Quienes. Sin olvidar el Cuándo y las motivaciones. No se trata de que no pueda o no deban, tienen derecho a hacerlo, pero antes hay que ver que inmunología social puede dispararse. Si los convencemos que no hay Justicia, acabaremos con lo que nos queda de Justicia. En tal caso, hay otras maneras de formular reclamos legítimos.
Son momentos de exasperación que deben ser contenidos con inteligencia política, no con deseo político o aspiraciones personales.
Aunque en el fondo hablemos de lo mismo, de algo que ningún diputado propició directamente y que tampoco pudo contener allí. Se trata de concurrentes que dis-criminaron, al otro. De pretender someter a voluntad, sin escuchar. No escucharnos ya no es un principio, se está convirtiendo en una Consecuencia. Así la discriminación es además la consecuencia de la intolerancia, al mismo tiempo que la intolerancia genera más discriminación, es decir, se potencian auto alimentándose. Ni siquiera es necesario llegar a la agresión física, ese límite extremo. Basta con las palabras.
Emborrachados de una carencia de identidad propia, se potencia lo que se critica, es decir, nos transformamos en aquello que tanto criticamos, pero del otro lado. Lo hace el Gobierno Nacional con la CABA, lo hace la CABA con el Gobierno Nacional, ¿Como no lo va a poner en práctica la debilidad política y social movilizada, la mayoría de las veces, cuando solo creen saber para Qué, y se equivocan? Y vale para todos, comenzando por los partidos y gobiernos. Conmigo, si viene al caso.
Algo mas, la intolerancia no puede o no podría sobrevivir, si no existiera la Ignorancia de por medio, algo que nada tiene que ver a su vez con cada clase social. Un lumpen, también es un tipo con plata que impone su verdad a empujones. Sucede que la In-Tolerancia no tiene ideología, sino banderas de destrucción. Hablamos de una intimidante imposición anárquica que pretende vivir apropiándose Del Todo.
Entonces, no nos va a quedar un lugar donde pararnos.
"Donde no hay coexistencia hay codestrucción" (Rabindranath Tagoré, premio Nobel de la India).
YAYO HOURMILOUGUE.
LA5PATA.
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